Publicado por: Tiempo 21 | viernes 27 de marzo de 2026 | Publicado a las: 13:36
Un nuevo impacto al bolsillo de los hogares se proyecta a partir de abril, luego de que se confirmara un alza en las cuentas de la luz que podría alcanzar hasta un 25% en algunos casos, en medio de un complejo escenario económico.
El incremento está directamente relacionado con el término del congelamiento tarifario que rigió entre 2020 y 2024, medida implementada durante la pandemia para evitar aumentos en las boletas eléctricas.
Durante ese periodo, se acumuló una deuda cercana a los 850 millones de dólares con las empresas distribuidoras, monto que ahora comenzará a ser cobrado a los usuarios a través de sus cuentas mensuales.
Este cobro corresponde al denominado Valor Agregado de Distribución (VAD), uno de los componentes de la tarifa eléctrica que había permanecido congelado y que ahora se reactiva como parte del proceso de normalización del sistema.
Según estimaciones, el impacto será variable: mientras la mayoría de los hogares enfrentaría alzas más moderadas, un grupo podría experimentar incrementos significativos, incluso cercanos al 20% o más, dependiendo del nivel de consumo y condiciones específicas. El mecanismo propuesto considera que esta deuda se pague en un plazo de hasta 48 meses, mediante un cargo adicional en las boletas, que en promedio rondaría los $1.450 mensuales, aunque con diferencias importantes entre usuarios.
Desde el Gobierno se ha reconocido la complejidad de la medida. La ministra de Energía, Ximena Rincón, explicó que “las familias no pagaron porque se postergó una cuenta, esa cuenta hay que pagarla en algún minuto”, dando cuenta del origen del ajuste.
La autoridad también señaló que se están evaluando alternativas para mitigar el impacto, especialmente en los sectores más vulnerables, aunque hasta ahora no existe un mecanismo completamente definido para amortiguar el alza.
Este nuevo aumento se suma a otros factores que presionan el costo de vida, como el alza de los combustibles, generando preocupación por el efecto acumulado en la economía de los hogares.
El escenario mantiene en alerta a consumidores y expertos, quienes advierten que el impacto podría sentirse con mayor fuerza en los próximos meses, dependiendo de la evolución de otros componentes del sistema energético.