Publicado por: Tiempo 21 | sábado 20 de junio de 2026 | Publicado a las: 16:56
“En la Región de La Araucanía hay más de 20 mil niños y adolescentes, de entre 13 y 18 años, que presentan depresión juvenil, lo que constituye una grave crisis de salud pública, que debería movilizar al Estado a implementar un plan amplio que permita dar cobertura y atención a esta grave situación que están enfrentando los jóvenes de nuestra región”.
Lo anterior fue expresado por el consejero regional y vicepresidente de la Comisión de Salud del Gobierno Regional, Miguel Ángel Contreras, quien informó que en la región residen aproximadamente 69 mil 815 adolescentes (con 13 años o más) y que, según estudios recientes, un 29 por ciento de ellos presenta síntomas de depresión y ansiedad, agregando que las cifras oficiales muestran un aumento preocupante en las hospitalizaciones y la demanda de atención psiquiátrica, lo que impacta fuertemente el bienestar emocional y académico de los adolescentes.
“Por los datos que hemos logrado recabar, dijo el consejero Contreras, resulta evidente que, como región, no estamos pudiendo dar cobertura a esta urgente necesidad de salud mental que está afectando a nuestros jóvenes, en un porcentaje no menor, un tercio de ellos está padeciendo una situación delicada y, desgraciadamente, las instituciones pertinentes así como los profesionales del área, no están pudiendo brindar la ayuda que se requiere y que, no me cabe duda, desean proporcionar; por ello la necesidad de implementar un plan concreto para colaborar en la solución del problema, cuyas directrices tienen que venir desde el Estado, es decir, del gobierno de turno, que debe impulsar medidas focalizas en esta problemática”.
Sobre las principales preocupaciones de los adolescentes en la actualidad, Miguel Ángel Contreras, señaló que todos los expertos manifiestan que éstas giran en torno a la salud mental, la autoimagen, la presión social, el rendimiento académico y su futuro, lo que se intensifica en una etapa de profundos cambios físicos, psicológicos y de búsqueda de identidad.
Cabe destacar, prosiguió el consejero Contreras, que algunas de las instituciones de educación superior de la región, principalmente, las que tienen sus casas centrales en Temuco, se encuentran atentas a lo que está sucediendo, destacando, por ejemplo, el trabajo que realiza la Universidad Católica de Temuco, la que ha abordado la citada problemática en diversas instancias de análisis y reflexión, generando propuestas que deberían ser consideradas, indicó.
De hecho, añadió Contreras, ante esta alarmante realidad, especialistas de la Universidad Católica de Temuco han analizado el fenómeno desde diversas disciplinas y enfatizan en la necesidad de una respuesta coordinada.
En este contexto, Contreras manifestó que en informaciones públicas, la doctora Ana Barrera, directora del Magíster en Intervención Psicosocial para la Salud Mental y el doctor Christian Beyle, director del Departamento de Psicología de la citada casa de estudios superiores, explican que la adolescencia es una etapa de profundos cambios biológicos, emocionales y sociales, lo que aumenta la vulnerabilidad ante trastornos de salud mental como la depresión y más allá del impacto inmediato, advierten que las dificultades psicológicas en esta fase pueden generar efectos en otras áreas del desarrollo, tales como problemas en el rendimiento académico y laboral, dificultades en las relaciones interpersonales y un mayor riesgo de desarrollar otros trastornos en la adultez.
Por su parte, prosiguió Contreras, la Psicóloga Ana María Salinas, jefa de carrera de Psicología de la UC Temuco, subraya la gravedad del problema a nivel nacional desde los datos del Ministerio de Salud, considerando que en los últimos años Chile ocupaba el sexto lugar en Latinoamérica en tasas de suicidio y La Araucanía se posicionaba como la región más afectada, destacando, además que, entre 2022 y 2024 la demanda de atención psiquiátrica en menores de 15 años aumentó, en La Araucanía, un 103 por ciento, mientras que más de 15.000 niños/as y adolescentes seguían en lista de espera para hospitalización psiquiátrica