Publicado por: Tiempo 21 | sábado 14 de febrero de 2026 | Publicado a las: 15:00
Fuentes Martínez, de 21 años y conocido como el “Chico Ignacio”, permanece bajo estrictas medidas de seguridad en Santiago mientras avanza la investigación por el crimen ocurrido recientemente en el recinto penitenciario.
Su pareja, Ashly San Martín, afirmó que desde hace tiempo Fuentes presentaba cambios conductuales que la preocupaban y que incluso le expresó señales de deterioro mental. Según su relato, él le decía que “escuchaba voces y que un hombre de negro siempre lo miraba y lo molestaba”, algo que empezó a alarmarla profundamente debido a antecedentes familiares de esquizofrenia y a comportamientos inusuales que había observado en el pasado.
San Martín también sostuvo que su pareja en varias oportunidades le había manifestado que sentía que se estaba “volviendo loco” y que quería salir de la cárcel porque se sentía mal dentro de ella. Estas expresiones, sumadas a lo ocurrido, han llevado a sus cercanos a plantear dudas sobre el seguimiento de su salud mental en el sistema penitenciario antes del hecho.
La defensa del imputado ha señalado que la situación podría estar relacionada con un presunto abandono del sistema de salud mental en el contexto carcelario, y ha cuestionado que no se haya dado una atención adecuada pese a señales evidentes de problemas psiquiátricos previos, como intentos de autolesión y conductas erráticas.