Publicado por: Tiempo21 | martes 9 de diciembre de 2025 | Publicado a las: 18:25
Un control policial de Carabineros OS-7 en Lonquimay detuvo a un hombre que transportaba armamento de guerra —incluyendo munición «caza elefantes»— en un bus interurbano, confirmando la internación de armamento pesado para el crimen organizado.
La Región de La Araucanía fue el escenario de un significativo golpe a las redes de tráfico de armas pesadas, tras un operativo del OS-7 de Carabineros que culminó con la detención de un sujeto que transportaba cinco subametralladoras de procedencia argentina. El hallazgo, realizado durante un control vehicular en el sector fronterizo de Liucura, en la comuna de Lonquimay, pone de manifiesto la preocupación creciente por la internación de armamento de alto poder de fuego al territorio nacional.
El armamento, que incluía cargadores y municiones, era transportado por un hombre de nacionalidad chilena en un bus interurbano que tenía como destino la Región Metropolitana.
El procedimiento se llevó a cabo la noche del domingo, cuando personal policial detectó a un hombre con «actitud sospechosa» a bordo de un bus. Tras un control de identidad investigativo y la revisión de su equipaje, se incautó el siguiente material bélico:
El General Miguel Herrera, Jefe de Zona de Carabineros Araucanía, destacó el poder del armamento incautado, describiéndolo como una modalidad «muy parecida a la UZI que utiliza Carabineros de Chile».
El detenido fue puesto a disposición de la justicia y formalizado por los delitos de internación de arma ilegal, porte de arma prohibida, y tenencia ilegal de munición.
El fiscal adjunto de Lautaro, Miguel Velásquez, confirmó la detención y el trabajo coordinado con la Fiscalía Regional. El Juzgado de Garantía de Lautaro decretó la medida cautelar de prisión preventiva para el imputado, con un plazo de investigación de cinco meses.
Para asegurar el éxito de las diligencias y el desmantelamiento de las redes tras el cargamento, la investigación fue declarada secreta. Carabineros ya ha iniciado las diligencias correspondientes a través de su agregado en Buenos Aires para determinar con exactitud la procedencia de las armas.
El seremi de Seguridad Pública de La Araucanía, Israel Campusano, resaltó la importancia del operativo, catalogando el hallazgo como de «nivel nacional».
La internación de subametralladoras por la zona fronteriza de La Araucanía sugiere que la región está siendo utilizada como punto de ingreso de armamento pesado que tendría como destino final el crimen organizado en los centros urbanos del país.
Este decomiso es un indicio preocupante del armamento de guerra que circula por la frontera y que se suma al debate nacional sobre la gran cantidad de armas extraviadas o en un «limbo» legal en Chile. La acción policial en Lonquimay, por lo tanto, es clave para «desarmar al crimen organizado» y fortalecer la seguridad en el territorio.