Publicado por: Tiempo 21 | viernes 6 de febrero de 2026 | Publicado a las: 17:03
Fabián Caballero, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores Municipales de Chile (FENTRAMUCH) y vocero de Nuestra AFP, abordó los avances de la reforma previsional y el nuevo mecanismo de competencia por el stock de afiliados.

“Hoy se abre una puerta que estuvo cerrada durante décadas: la posibilidad real de que los trabajadores sean sujetos activos del sistema previsional, no objetos pasivos de él”, señaló Caballero. “Este mecanismo rompe con la lógica de los ‘afiliados cautivos’ y obliga a las AFP a ganarse cada día la confianza de quienes cotizan, con comisiones más justas, servicios más transparentes y decisiones de inversión alineadas con los intereses reales de los trabajadores.”
Según explicó el vocero, la subasta del stock permitirá que parte del universo de afiliados ya existentes —y no solo los nuevos— pueda ser objeto de licitación bajo reglas claras, equilibradas y gradualmente implementadas. “No se trata de forzar cambios ni de generar inestabilidad. Se trata de devolverle al afiliado su libertad real: la de elegir, comparar y exigir, sin costos abusivos ni barreras invisibles.”
En contraste con el actual sistema de licitación de nuevos afiliados —que alcanza a menos del 5% del total anual—, este nuevo esquema amplía el campo de competencia a millones de personas que hoy permanecen en la misma AFP por inercia, desconocimiento o desconfianza. “La competencia deja de ser una fachada publicitaria y se convierte en un incentivo constante para mejorar: en comisiones, en atención, en educación financiera y en gobernanza.”
Caballero destacó que la reforma no solo reduce barreras técnicas —como el encaje calculado sobre comisiones en lugar de sobre fondos—, sino que abre espacio para actores distintos: sindicatos, cooperativas, mutuales y fintechs con enfoque ético. “Nuestra AFP no nace para replicar el modelo anterior. Nace para transformarlo: con propiedad compartida, devolución de utilidades, comités éticos de inversión y control social directo de los trabajadores.”

Respecto a los riesgos, el vocero fue enfático: “El mayor riesgo no está en la rotación, sino en la inmovilidad. Los fondos están protegidos por un marco regulatorio robusto e inalterable. Lo que sí debemos fortalecer es la educación previsional, la transparencia y la fiscalización —no para frenar la competencia, sino para garantizar que sea leal, informada y beneficiosa.”
Finalmente, Caballero subrayó el impacto profundo que esta apertura puede tener en la confianza ciudadana: “Las pensiones bajas no son solo un problema de cálculo actuarial. Son un síntoma de un sistema que dejó de escuchar a quienes lo sostienen. Cuando los trabajadores participan en la propiedad y en las decisiones, la AFP deja de ser una caja oscura y se convierte en una herramienta colectiva de seguridad. Esa es la verdadera reforma.”