Publicado por: Tiempo 21 | martes 10 de marzo de 2026 | Publicado a las: 10:36
El escritor chileno Sergio Gómez, reconocido por su aporte a la narrativa contemporánea y especialmente a la literatura juvenil, falleció a los 64 años, generando reacciones en el mundo cultural y editorial del país. Su obra marcó a miles de lectores, particularmente a través de libros que durante años formaron parte del plan lector en colegios chilenos.
Nacido en Temuco en 1962, Gómez desarrolló una trayectoria ligada tanto a la creación literaria como a la formación académica. Estudió en la Universidad de Concepción, donde se tituló como profesor de Castellano, iniciando desde entonces un camino que combinó la escritura, la edición y la docencia.
Uno de los mayores reconocimientos a su carrera llegó con la serie “Quique Hache, detective”, protagonizada por un joven investigador cuyas historias lograron gran popularidad entre lectores jóvenes. La saga se convirtió con los años en un clásico de la literatura juvenil chilena y en un título recurrente en el ámbito escolar.
Además de esa exitosa serie, el autor desarrolló una prolífica producción literaria con novelas y relatos que ampliaron su presencia dentro de la narrativa nacional. Entre sus publicaciones destacan “Adiós, Carlos Marx, nos vemos en el cielo”, “Cuarto A”, “Yo, simio” y “El canario polaco”, obras que reflejan distintas facetas de su estilo narrativo.
A lo largo de su carrera recibió diversos reconocimientos, entre ellos el Premio Alerce, el Premio Lengua de Trapo en España y el Premio El Barco de Vapor Chile, además de haber sido finalista del Premio Rómulo Gallegos, uno de los galardones literarios más importantes de habla hispana.
Su fallecimiento deja un vacío en el ámbito literario chileno, especialmente en la literatura dirigida a jóvenes lectores, donde su trabajo logró acercar la lectura a nuevas generaciones.