Publicado por: Tiempo 21 | viernes 10 de abril de 2026 | Publicado a las: 09:26
La tripulación de la misión Artemis II se prepara para completar uno de los momentos más complejos de su histórico viaje: el retorno a la Tierra tras un sobrevuelo alrededor de la Luna que marca el regreso de astronautas al espacio profundo por primera vez desde 1972. El descenso está previsto mediante un amerizaje de la cápsula Orion en el océano Pacífico, frente a la costa de California.
La nave espacial, lanzada el 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy a bordo del cohete SLS, transporta a cuatro astronautas: Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen. Durante la misión, el equipo realizó un sobrevuelo lunar en una trayectoria de retorno libre que permite que la gravedad terrestre atraiga naturalmente a la nave de vuelta al planeta.
El regreso representa la fase más crítica del viaje. La cápsula Orion deberá ingresar a la atmósfera terrestre a una velocidad cercana a los 38.000 km/h, generando temperaturas superiores a los 2.700 °C sobre su escudo térmico mientras soporta intensas fuerzas gravitacionales durante el descenso.
Durante el reingreso se espera además un breve corte de comunicaciones de aproximadamente seis minutos debido al plasma que rodea la nave al atravesar la atmósfera. Posteriormente, el sistema de paracaídas reducirá la velocidad de la cápsula antes de su amerizaje controlado en el océano Pacífico, donde equipos de rescate de la Marina estadounidense estarán preparados para recuperar a los astronautas.
La misión Artemis II ya ha dejado hitos importantes en la exploración espacial. Sus tripulantes alcanzaron la mayor distancia recorrida por seres humanos respecto de la Tierra, superando el récord establecido durante la misión Apollo 13 en 1970.
A pocos días de concluir el viaje, los astronautas compartieron reflexiones sobre la experiencia vivida. La especialista de misión Christina Koch explicó que el equipo concibe esta expedición como un paso previo para futuras misiones. “Parte de nuestra ética como tripulación y nuestros valores desde el comienzo fueron que esta es una carrera de relevos”, señaló, agregando que incluso llevaron “batutas” simbólicas para entregarlas a la próxima misión que continúe el camino hacia la exploración lunar.
Por su parte, el piloto Victor Glover describió el impacto emocional del viaje y del retorno a casa: “Hay mucha información que ya han visto, pero todo lo bueno está regresando con nosotros. Hay muchas más imágenes, tantas historias… viajar en una bola de fuego a través de la atmósfera también es profundo”.
El programa Artemis busca sentar las bases para una presencia humana sostenible en la Luna durante la próxima década y servir como plataforma para futuras misiones hacia Marte. Artemis II constituye el primer vuelo tripulado del programa y un ensayo fundamental para las próximas misiones que incluirán orbitas lunares más complejas e incluso un alunizaje en los próximos años.