Publicado por: Tiempo 21 | jueves 23 de abril de 2026 | Publicado a las: 15:33
Una jornada cargada de emoción, simbolismo y humanidad se vivió en el Destacamento de Montaña N° 17 “Los Ángeles”, donde Juan Felipe Jara, un joven de 14 años con parálisis cerebral, cumplió uno de los sueños que lo ha acompañado desde niño: experimentar de cerca la vida militar.

Acompañado de su familia, el adolescente llegó hasta la unidad con una mezcla de nervios e ilusión, dispuesto a vivir una experiencia que, hasta hace poco, parecía lejana. Sin embargo, lo que encontró fue una jornada marcada por la cercanía, el respeto y la vocación de servicio de quienes lo recibieron.
Durante su visita, Juan Felipe recorrió las dependencias del destacamento, conoció parte de su historia institucional y pudo observar el trabajo cotidiano de los soldados. Además, disfrutó de la presentación de la Banda Instrumental, cuyas interpretaciones se transformaron en uno de los momentos más significativos del día.
Uno de los hitos más emotivos se produjo cuando vistió una tenida de combate, instancia en la que pudo sentirse —aunque fuera por un momento— como el militar que sueña ser. La experiencia estuvo acompañada por gestos de cercanía de los uniformados, quienes no solo compartieron con él, sino que también le entregaron un parche con su apellido.
El capitán Edison Reyes R., quien encabezó la actividad, destacó el valor de este tipo de instancias, señalando que “para nosotros, como Destacamento, es una experiencia profundamente significativa. Ver la felicidad de Juan Felipe, compartir con él, entregarle un parche con su apellido… son momentos que nos llenan el alma”.
Desde el entorno familiar, la emoción también fue evidente. Su madre, Fernanda Figueroa, expresó que “fue un día lleno de emociones. Como mamá, tuve que contener las lágrimas al verlo tan feliz. Estoy profundamente agradecida de la Institución y de cada persona que hizo posible este momento”.
El propio Juan Felipe resumió la jornada con palabras simples pero cargadas de significado. “Estoy muy feliz. Sueño con ser militar. Lo pasé muy bien, me encantaron las canciones que tocaron, los instrumentos de montaña… estoy muy emocionado”, señaló.
Más allá de la visita, la actividad se transformó en una experiencia profundamente significativa, donde el Ejército de Chile abrió sus puertas para acercar un sueño que, por un día, se volvió realidad.