Publicado por: Tiempo 21 | viernes 6 de marzo de 2026 | Publicado a las: 12:47
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el gobierno de Cuba podría enfrentar un cambio político en el corto plazo. Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista telefónica con la cadena CNN, en medio de un escenario internacional marcado por tensiones militares y conflictos geopolíticos.
Durante la conversación, el mandatario sostuvo que la situación política y económica de la isla podría derivar en transformaciones en el sistema político cubano. “Cuba también va a caer. Tienen muchísimas ganas de alcanzar un acuerdo”, afirmó el presidente estadounidense al referirse al gobierno de La Habana.
Trump agregó que su administración estaría evaluando avanzar en conversaciones diplomáticas con el país caribeño. “Quieren hacer un trato, así que voy a poner a (el secretario de Estado) Marco (Rubio) allí y veremos cómo resulta”, señaló el mandatario, sugiriendo que el actual jefe de la diplomacia estadounidense podría liderar eventuales contactos con la isla.
Las declaraciones del presidente estadounidense se producen en un contexto internacional particularmente complejo, marcado por la ofensiva militar que Washington mantiene junto a Israel en Medio Oriente contra Irán. En ese escenario, Trump reconoció que su administración está enfocada prioritariamente en ese conflicto, aunque dejó entrever que Cuba podría convertirse en un tema relevante posteriormente.
Analistas señalan que el escenario interno de Cuba atraviesa una profunda crisis económica, caracterizada por escasez de alimentos, problemas energéticos y dificultades para abastecer combustibles, factores que han intensificado las tensiones políticas dentro de la isla en los últimos años.
Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba han estado marcadas por décadas de enfrentamiento político y sanciones económicas, particularmente desde la instauración del embargo estadounidense en los años sesenta. En este contexto, las recientes declaraciones del mandatario norteamericano vuelven a tensionar el debate internacional sobre el futuro político de la isla y el rol que podría jugar Washington en ese proceso.