Publicado por: Tiempo 21 | jueves 19 de febrero de 2026 | Publicado a las: 10:20
La justicia británica ordenó la detención del ex miembro de la familia real británica, Andrés de York, en el marco de una investigación por presuntos vínculos con la red del financiero estadounidense Jeffrey Epstein. La noticia ha generado un fuerte impacto mediático internacional.
Un caso que acapara la atención global se intensificó este jueves 19 de febrero, cuando autoridades del Reino Unido confirmaron la detención del ex príncipe Andrés, duque de York, en el marco de una investigación relacionada con sus supuestos vínculos con la red de abusos y tráfico de menores del empresario estadounidense Jeffrey Epstein, informó ADN Radio.
Según fuentes policiales, la detención se produjo en el contexto de diligencias que buscan esclarecer la participación de personas alrededor de Epstein y su círculo, tras las múltiples denuncias y procesos judiciales que surgieron desde 2019 en adelante. La investigación ha sido calificada por expertos como una de las más complejas por el perfil internacional de los acusados y la red de contactos involucrados.
Andrés de York, de 63 años, ha estado bajo escrutinio desde hace años por su relación con Epstein, quien se suicidó en prisión en 2019 mientras enfrentaba cargos por tráfico sexual de menores. El ex príncipe ha negado reiteradamente cualquier conducta delictiva o conocimiento de los abusos que se cometieron en torno a Epstein, pero múltiples demandas civiles y testimonios de víctimas han mantenido el caso en la esfera judicial internacional.
La detención en suelo británico ha sido confirmada por portavoces de las fuerzas policiales encargadas, y se espera que el proceso contemple una serie de audiencias judiciales donde se evaluarán los antecedentes que llevaron a esta medida. Hasta ahora, no se ha informado oficialmente si Andrés será imputado formalmente por cargos específicos, aunque diversos analistas señalan que la investigación podría ampliarse.
Diversos medios internacionales han catalogado el hecho como un “terremoto mediático”, dada la figura pública de Andrés como antiguo integrante de la familia real británica y su cercanía con numerosas figuras públicas durante décadas.
La Casa Real británica no ha emitido aún una declaración oficial sobre el arresto, y se anticipa un fuerte impacto diplomático y mediático en los próximos días, a medida que se dispongan más antecedentes judiciales y las defensas legales de la parte involucrada comiencen a actuar.