Publicado por: Claudio Nuñez | lunes 20 de julio de 2026 | Publicado a las: 22:30
El sistema frontal que ha afectado a distintas regiones del país comienza también a mostrar un fuerte impacto económico. La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC) estima que las pérdidas para el comercio minorista podrían alcanzar entre US$20 millones y US$25 millones a nivel nacional, considerando los primeros cuatro días de la emergencia.
De acuerdo con antecedentes publicados por Radio Bío Bío, la estimación inicial del gremio consideró 31 comunas distribuidas en nueve regiones, incluyendo territorios contemplados en las medidas tributarias extraordinarias anunciadas por el Servicio de Impuestos Internos, además de La Serena y Coquimbo. En conjunto, estas zonas concentran más de 30.500 empresas minoristas.
El primer cálculo situó las pérdidas en torno a US$14,3 millones en un escenario base, cifra que podría aumentar hasta aproximadamente US$19 millones dependiendo de la intensidad y duración del fenómeno meteorológico.
Sin embargo, al incorporar otras comunas afectadas y considerar que parte importante de la emergencia ocurrió durante un fin de semana —periodo en que normalmente aumenta la actividad comercial—, la CNC proyectó que el perjuicio para el comercio minorista podría ubicarse entre US$20 millones y US$25 millones.
El gremio advirtió que el balance definitivo podría ser todavía mayor, debido a que la emergencia continúa en desarrollo y existen sectores donde los daños aún están siendo evaluados.
Los efectos del temporal han golpeado especialmente a almacenes de barrio, panaderías, restaurantes, cafeterías, farmacias independientes, peluquerías y otros pequeños negocios.
Entre las principales dificultades aparecen las inundaciones, daños en infraestructura, pérdida de mercadería y prolongados cortes de electricidad, estos últimos particularmente graves para establecimientos que necesitan mantener cadenas de frío.
El turismo también ha registrado impactos. Las malas condiciones meteorológicas han provocado alteraciones en la conectividad y suspensión de servicios, incluidos vuelos desde y hacia algunas zonas afectadas.
El presidente de la CNC, José Pakomio, planteó la necesidad de que el Ejecutivo implemente un plan extraordinario de apoyo para las pequeñas y medianas empresas, considerando que muchos negocios han debido cerrar temporalmente, enfrentar pérdidas de productos y absorber costos adicionales para recuperar su funcionamiento.
Entre las medidas sugeridas por el gremio se encuentran alivios tributarios, mecanismos de financiamiento para reponer mercadería e infraestructura, reconocimiento de pérdidas provocadas por cortes eléctricos y apoyo temporal para el pago de cotizaciones previsionales.
La preocupación central, según la organización, es evitar que pequeños negocios afectados por varios días de inactividad terminen cerrando definitivamente y provoquen una pérdida adicional de empleos.
A la estimación realizada por la CNC se suma un catastro elaborado por la consultora Colliers, que calcula daños por alrededor de US$400 millones en viviendas, infraestructura y actividad agrícola, de acuerdo con antecedentes disponibles hasta el 20 de julio.
Entre Atacama y Biobío se han reportado afectaciones en cultivos e infraestructura agrícola, especialmente sistemas de riego, instalaciones eléctricas, canales, estanques e instalaciones productivas dañadas por crecidas, desbordes y activación de quebradas.
También se han registrado voladuras de techos en invernaderos y galpones destinados al almacenamiento de alimento para animales.
En materia frutícola, los daños serían más acotados debido al receso invernal de gran parte de las especies. Sin embargo, se han detectado afectaciones en cultivos como cítricos y paltos por las fuertes ráfagas de viento, principalmente en sectores costeros de las regiones de Valparaíso y O’Higgins.
Pese al impacto económico, las intensas precipitaciones también podrían contribuir a mejorar los niveles de algunos embalses afectados durante años por la sequía.
Fuente: Radio Bío Bío, con información de la Cámara Nacional de Comercio y Colliers.
Foto: Contexto