Publicado por: Tiempo21 | viernes 7 de noviembre de 2025 | Publicado a las: 13:11
Nuevos episodios de violencia marcaron la jornada de este viernes en el histórico establecimiento educacional de la capital. Los desórdenes obligaron a suspender las clases matinales, mientras autoridades condenan los hechos y anuncian medidas.
Un grupo de encapuchados protagonizó este viernes graves incidentes en el frontis del Instituto Nacional, en pleno centro de Santiago, donde lanzaron bombas molotov y bengalas. La situación generó alarma entre estudiantes y docentes, obligando a la rectoría a suspender las clases durante la mañana por razones de seguridad.
Desde el establecimiento informaron que la jornada académica se retomará en horario de tarde, una vez que se asegure la normalidad del recinto y se evalúen los daños causados por los desórdenes.
A través de un comunicado, la dirección del Instituto Nacional señaló que “rechazamos con firmeza toda forma de violencia, reafirmando nuestro compromiso con el respeto, el diálogo y la educación como las vías legítimas para construir una comunidad segura y coherente con los valores que nos representan”.
Las autoridades educacionales insistieron en que estos actos afectan directamente a los estudiantes que sí quieren asistir a clases y advirtieron que se seguirán acciones disciplinarias y legales en contra de quienes resulten responsables.
Este nuevo hecho se suma a otros disturbios ocurridos en los últimos días en establecimientos emblemáticos de la Región Metropolitana, como el Internado Nacional Barros Arana (INBA), donde se han registrado agresiones a profesores, barricadas y uso de artefactos incendiarios.
Solo en octubre, 16 alumnos fueron detenidos por participar en hechos de violencia en distintos liceos. La situación mantiene en alerta al Ministerio de Educación y a Carabineros, que reforzaron la presencia policial en los sectores más conflictivos.
Los reiterados incidentes en liceos tradicionales como el Instituto Nacional y el INBA vuelven a abrir el debate sobre la crisis de convivencia escolar y la necesidad de fortalecer las políticas de prevención y apoyo psicosocial en los establecimientos públicos.
Expertos en educación advierten que, sin un trabajo sostenido con las comunidades escolares, “estas manifestaciones seguirán repitiéndose como expresión de un malestar no resuelto en el sistema educativo”