Publicado por: Tiempo 21 | viernes 20 de marzo de 2026 | Publicado a las: 09:36
Luego de 17 años en lista de espera, finalmente fue programada la cirugía de Ariel Melgarejo, carpintero de 47 años de la comuna de Victoria, quien padece un bocio nodular que le ha provocado un enorme bulto en el cuello y un progresivo deterioro en su calidad de vida.
La intervención quedó fijada para el jueves 26 de marzo en el Hospital Hernán Henríquez Aravena de Temuco, luego de que el paciente completara una serie de exámenes médicos y lograra reunir donantes de sangre necesarios para el procedimiento.
Su esposa, Jessica San Martín, detalló el complejo escenario previo a la operación, señalando que “tienen sus exámenes listos y le comentaron (en el hospital) los riesgos que puede haber y que la operación puede ser larga, como 4 horas”, evidenciando la complejidad de la intervención a la que será sometido.
El caso se arrastra por casi dos décadas dentro del sistema público de salud. Según relató la familia, la espera se ha extendido debido a que la enfermedad no fue considerada prioritaria, pese a los síntomas que han ido empeorando con el tiempo. De hecho, su esposa explicó que desde el hospital les indicaron que, al no tratarse de un cáncer, la cirugía no podía adelantarse, mientras los contactos periódicos eran solo “para verificar los datos”.
Durante este tiempo, la condición de Melgarejo se ha agravado significativamente, presentando episodios de asfixia nocturna, dificultades para dormir y limitaciones para trabajar, producto del crecimiento del bocio en su cuello.
Desde el recinto asistencial informaron que el paciente “ha concluido su proceso de evaluación preoperatoria”, el cual incluyó diversos exámenes y controles con especialistas, con el objetivo de asegurar que se encuentre en condiciones adecuadas para una cirugía segura. Asimismo, indicaron que “será intervenido quirúrgicamente en los próximos días”, manteniéndose bajo seguimiento clínico constante.
La familia reconoce que, pese a la larga espera, hoy enfrentan el proceso con cautela y esperanza, considerando incluso que en un momento dudaron en hacer público el caso por temor a que la operación pudiera suspenderse, luego de años de incertidumbre.
Este caso ha vuelto a poner en evidencia las brechas del sistema de salud pública, especialmente en regiones, donde pacientes pueden permanecer años en listas de espera, incluso con enfermedades que afectan gravemente su calidad de vida.