Publicado por: Claudio Nuñez | miércoles 4 de noviembre de 2026 | Publicado a las: 10:38
La fiscalización 2026 del Consejo para la Transparencia reveló fuertes contrastes en La Araucanía. Mientras Angol figura entre los 23 municipios del país que alcanzaron el 100% de cumplimiento, Curarrehue obtuvo apenas un 47,2%, ubicándose como la segunda comuna peor evaluada a nivel nacional.
La Araucanía aparece en los dos extremos de la fiscalización de transparencia municipal realizada durante 2026 por el Consejo para la Transparencia (CPLT). Mientras la Municipalidad de Angol alcanzó el máximo nivel de cumplimiento de sus obligaciones de publicación de información pública, Curarrehue quedó entre los cinco municipios con los resultados más bajos de Chile.
El informe, elaborado tras una revisión efectuada entre abril y julio de este año a las 345 municipalidades del país, evaluó la disponibilidad, actualización e integridad de los antecedentes que deben mantenerse publicados conforme a la Ley de Transparencia.
En ese escenario, Angol obtuvo un 100% de cumplimiento, integrando el reducido grupo de 23 municipalidades que alcanzaron el máximo puntaje nacional.
En contraste, Curarrehue registró un 47,2%, convirtiéndose en la segunda municipalidad con menor cumplimiento del país, solo por encima de Huasco, que obtuvo un 43,6%.
La diferencia entre ambas comunas de La Araucanía alcanza los 52,8 puntos porcentuales, evidenciando realidades muy distintas en el cumplimiento de las obligaciones de transparencia activa.
A nivel nacional, el cumplimiento promedio aumentó desde un 81,8% en 2025 hasta un 88,5% en 2026, lo que representa un incremento de 6,7 puntos porcentuales y el mejor resultado registrado desde que comenzaron estas fiscalizaciones en 2012.
Sin embargo, el informe también advierte que 322 de las 345 municipalidades no alcanzaron el cumplimiento íntegro de sus obligaciones.
Entre los municipios mejor evaluados aparecen Angol, Antofagasta, Curicó, Providencia y Puerto Montt, todos con el máximo puntaje.
En el extremo contrario figuran Huasco (43,6%), Curarrehue (47,2%), Catemu (49,9%), Longaví (51,6%) e Independencia (52,6%).
El Consejo para la Transparencia identificó que las mayores dificultades se concentran en la publicación de antecedentes relacionados con el uso de recursos públicos.
La información presupuestaria obtuvo un cumplimiento nacional de apenas 74%, mientras que los antecedentes sobre adquisiciones y contrataciones alcanzaron un 76,9%.
Una de las deficiencias más significativas corresponde a la publicación de las deudas de corporaciones municipales, cuyo cumplimiento llegó solo al 46,5%.
De los 122 municipios que cuentan con este tipo de entidades, 66 presentaron incumplimientos en ese apartado.
Por otra parte, la publicación de las deudas de los propios municipios alcanzó un 71%, mientras que la ejecución presupuestaria registró un 69,6%.
Estos resultados corresponden a cifras nacionales del informe y no representan necesariamente el desempeño particular de Angol o Curarrehue en cada una de esas materias.
La presidenta del Consejo para la Transparencia, María Jaraquemada, valoró el avance general de las municipalidades, pero advirtió que todavía existen incumplimientos importantes.
“Valoramos el alza en los puntajes obtenidos por las municipalidades en su conjunto, un avance de 6,7 puntos es muy relevante y es el mejor resultado desde que realizamos esta fiscalización”, sostuvo.
Sin embargo, recordó que 322 municipios permanecen bajo el cumplimiento óptimo del 100% establecido por la legislación.
La autoridad agregó que el organismo instruirá las investigaciones sumarias correspondientes para determinar eventuales responsabilidades y evaluar la aplicación de sanciones.
La Ley de Transparencia contempla multas de entre el 20% y el 50% de la remuneración mensual del infractor ante incumplimientos injustificados, previa investigación que establezca las responsabilidades.
Los resultados de Angol y Curarrehue muestran los contrastes existentes dentro de una misma región en el acceso ciudadano a información municipal.
Mientras Angol se posiciona entre las comunas que cumplieron íntegramente con las exigencias fiscalizadas, Curarrehue enfrenta el desafío de corregir sus incumplimientos y mejorar la disponibilidad de antecedentes públicos.
La fiscalización también vuelve a poner sobre la mesa la importancia de que los vecinos puedan consultar información actualizada sobre presupuestos, contrataciones, remuneraciones y deudas municipales.