Publicado por: Claudio Nuñez | domingo 12 de julio de 2026 | Publicado a las: 16:50
La Guardia Revolucionaria iraní aseguró haber atacado una segunda embarcación en el estrecho de Ormuz, luego de que Estados Unidos informara una nueva ofensiva contra Irán tras el ataque a un buque con bandera de Chipre.
La tensión en Medio Oriente volvió a escalar luego de que Irán asegurara haber atacado una segunda embarcación que transitaba por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el transporte de petróleo y gas. La información fue comunicada por la Guardia Revolucionaria iraní, que acusó a la nave de infringir las restricciones impuestas en la zona.
Horas antes, Teherán había anunciado el cierre del estrecho y sostuvo que algunas embarcaciones no habrían respetado la instrucción de circular únicamente por áreas autorizadas. Según la versión iraní, una de las naves fue detenida tras disparos de advertencia, en medio de un escenario de alta tensión militar y diplomática.
La respuesta de Estados Unidos no tardó en llegar. El Comando Central estadounidense informó el inicio de una nueva ronda de ataques contra Irán, luego de que Teherán bombardeara un buque portacontenedores con bandera de Chipre que navegaba por Ormuz. De acuerdo con el reporte, la embarcación sufrió daños en la sala de máquinas, se produjo un incendio y un tripulante permanece desaparecido.
Medios iraníes informaron explosiones en la provincia de Bushehr, donde se ubica una planta nuclear, y en otras localidades cercanas al estrecho. Hasta ahora no existe información clara sobre daños o víctimas producto de esos ataques.
El conflicto también ha tenido repercusiones regionales. Irán habría lanzado misiles y drones contra países que albergan bases estadounidenses, como Jordania, Kuwait y Catar, mientras Washington justificó sus bombardeos señalando que busca degradar la capacidad iraní de atacar embarcaciones en Ormuz.
El escenario preocupa por sus eventuales efectos internacionales. Analistas citados por Cooperativa advirtieron que Ormuz es uno de los principales instrumentos de presión de Irán sobre Occidente, mientras que economistas señalaron que, si el conflicto se prolonga, podría impactar en el precio de combustibles como bencinas y diésel, incluso con mecanismos de amortiguación como el Mepco.