Publicado por: Tiempo 21 | martes 23 de junio de 2026 | Publicado a las: 11:49
El acceso a la vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los hogares en el país, según un nuevo sondeo del Instituto UNAB de Políticas Públicas, que evidencia una percepción transversal de mayores dificultades para acceder a una vivienda propia en comparación con generaciones anteriores.
El estudio indica que el 70% de los encuestados considera que hoy es mucho más difícil acceder a una vivienda que en la época de sus padres, percepción que se intensifica entre los jóvenes de 18 a 29 años, donde alcanza el 81,3%.
En paralelo, solo un 11% declara tener resuelta su situación habitacional o contar con posibilidades reales de mejorarla, mientras que el 89% enfrenta distintos niveles de restricciones vinculadas al acceso a vivienda, arriendo o mejoras habitacionales.
El sondeo también muestra un marcado pesimismo hacia el futuro, ya que un 78% cree poco o nada probable que las personas logren mejorar su situación habitacional en los próximos tres a cinco años, mientras que un 67% estima que su propio hogar tampoco lo conseguirá en ese periodo.
En cuanto a las principales barreras, el 38,8% apunta al alto precio de las viviendas y arriendos, mientras que un 22% señala las dificultades de acceso a créditos hipotecarios, ya sea por tasas de interés o requisitos restrictivos. A esto se suma un 14% que indica que sus ingresos no permiten ahorrar el pie o costear un arriendo.
Desde el análisis del estudio, la economista e investigadora del Instituto UNAB de Políticas Públicas, Sandra Bravo, sostiene que la percepción responde principalmente a factores económicos y financieros, señalando que “la mayoría de las personas siente que hoy acceder a una vivienda propia es más difícil de lo que fue para la generación de sus padres y esto se debe a restricciones económicas y financieras más que a reflejar un cambio cultural hacia el arriendo”.
Pese a este escenario, la vivienda propia sigue siendo una aspiración relevante: solo un 23% está de acuerdo con que hoy conviene más arrendar que comprar, mientras que un 46% se muestra en desacuerdo.
Entre quienes prefieren el arriendo, predominan razones como el alto precio de compra (40,6%), la imposibilidad de acceder a créditos hipotecarios (29,6%) y la falta de ingresos suficientes (12,3%), mientras que apenas un 1,8% valora la flexibilidad como principal motivo.
Respecto de las medidas para mejorar el acceso a la vivienda, un 41,1% menciona subsidios o apoyos económicos, un 39,2% apunta a mejores condiciones de financiamiento hipotecario y un 25,1% plantea aumentar la oferta de viviendas accesibles.
El estudio también refleja escepticismo frente a algunas propuestas en debate, ya que un 60% considera poco o nada efectiva una eventual rebaja temporal del IVA a la compra de viviendas nuevas.
La encuesta fue aplicada entre el 17 de abril y el 3 de mayo de 2026 a 2.636 personas mayores de 18 años de las 16 regiones del país, mediante un cuestionario en línea.