Publicado por: Tiempo 21 | domingo 31 de mayo de 2026 | Publicado a las: 12:06
En una entrevista sin filtros, el senador Ricardo Celis lanzó una dura ofensiva contra el Gobierno de José Kast, cuestionando la política de recortes fiscales, el enfoque económico del Ejecutivo y el impacto que, según él, tendrá la denominada Ley Miscelánea en La Araucanía.
El parlamentario aseguró que el Gobierno está impulsando una reforma “ideológica” que favorecerá a las grandes empresas mientras reduce programas sociales, apoyo en salud y recursos para sectores vulnerables. Además, criticó la falta de un verdadero plan de desarrollo para la región, advirtiendo que La Araucanía sigue atrapada entre el conflicto político y la ausencia de crecimiento económico real.
— ¿Cuál es su diagnóstico de lo que lleva el Gobierno?
Es un gobierno que lleva 3 meses y parece que llevará 3 años, porque ha sido un gobierno que ha pesado mucho en el día a día, en el sentimiento de la gente.
Ha sido un Gobierno duro, de una gran dureza y que ha provocado mucho temor en muchas personas. Según la expresión que la gente me ha dicho, que tiene temor, y eso no es bueno para la región y no es bueno para Chile.
— Usted se dedica a la medicina y ha sido director del Servicio de Salud Araucanía Sur, desde esa mirada, y en su posición como senador, ¿comparte la política de recortes fiscales?
No, y lo he dicho públicamente. Este proyecto dejará un déficit fiscal importante cercano a 4.500 millones por varios años, reconocido incluso por organismos técnicos como el Comité Fiscal Autónomo, el FMI y el propio Ministerio de Hacienda. Cuando falta plata, alguien termina pagando el costo, y el Gobierno ha optado por recortar programas sociales, pese a que se prometió lo contrario.
Ya estamos viendo cierres y reducciones en programas como Fundación de la Familia, que hacen un trabajo social importante con familias de Pedro de Valdivia en Temuco; o Elige Vivir Sano, prevención del suicidio y atención domiciliaria. Eso afecta directamente a las personas más vulnerables y a la clase media.
Lo que más preocupa es que mientras los grupos que tienen más, con la reducción del impuesto de primera categoría del 27% al 23%, si le sumas la reintegración, ellos van a acumular mucho dinero, en tanto quienes tienen menos, verán disminuido el apoyo en salud y programas sociales fundamentales.
— Conociendo la realidad regional en salud, y derechamente respondiendo a los dichos del ministro Quiroz, ¿cree que “con menos a veces se hace más”?
En salud eso es imposible, porque de partida el IPC en salud es superior al IPC de la canasta básica, los insumos en salud, son mayores en el sistema sanitario.
Los costos en salud han ido en aumento por distinta naturaleza porque los insumos, los medicamentos, los dispositivos van aumentando de precio, pero además, la población que se atiende hoy día, requieren más cuidado y su atención es de elevados costos.
Antes un hospital podía pensar que podía estar tranquilo con 10 camas UCI, pero hoy día eso es absolutamente insuficiente.
— Senador, usted ha dicho que el Plan de Reconstrucción Nacional podría transformarse en una herramienta para favorecer a grandes empresas. ¿Cree que el Gobierno está utilizando el concepto ‘reconstrucción’ como una justificación política para impulsar una agenda económica e ideológica más profunda?
De todas maneras, esta es una reforma ideológica.
Si el Gobierno hubiera presentado solo un verdadero plan de reconstrucción, se habría aprobado rápidamente, porque nadie discute que las familias afectadas necesitan recuperar sus casas y barrios.
El problema es que el concepto de “reconstrucción” se está usando para impulsar una contrarreforma tributaria, y digo que es contrarreforma porque se han hecho reformas de forma sucesiva para aumentar, justamente, el impuesto de las empresas, los impuestos de primera de categoría, y este proyecto echa pie atrás todo ello.
Además, preocupa la invariabilidad tributaria por 25 años para empresas que lleguen al país. Eso podría tener sentido en casos estratégicos específicos, pero no como una regla general sin límites ni condiciones claras.
— Centrándonos en La Araucanía, usted ha señalado que la región necesita ‘un plan de verdad, más serio’. ¿Por qué considera que este Plan de Reconstrucción Nacional no responde a las necesidades estructurales de la región?
La reforma tributaria escondida que hemos conversado no trae beneficios concretos para La Araucanía. Es un proyecto nacional, pero cuando uno pregunta cuáles son los planes específicos para la región, simplemente no están.
Sí, hemos participado en conversaciones con el delegado Ljubetic para pensar un verdadero plan de desarrollo para La Araucanía, como ocurrió en otros gobiernos con planes especiales para impulsar el crecimiento, como el Plan Araucanía de Piñera o el Plan Procedimiento de Lagos. Hoy existe coincidencia en temas importantes, como mejorar la conexión con Argentina, potenciar la agricultura o crear un puerto seco en Victoria.
El problema es que el gobierno no ha tenido claridad, y así lo dice, incluso, el diputado René Manuel García, respecto al agro, con la crisis de fertilizantes, ni la agricultura en general, ni para el desarrollo económico regional.
Cada vez que se habla de La Araucanía, se termina hablando solo del conflicto y no de crecimiento, empleo o desarrollo. Y eso es grave para una región que incluso cuenta con seis universidades y un enorme potencial que hoy no se está aprovechando.
— De aprobarse esta reforma ¿mejora o empeora la relación entre el Estado y el Pueblo Mapuche?
Empeora de todas maneras porque si uno mira el oficio que sacó hacienda respecto a los ministerios, en el de Desarrollo Social, lo que tiene que ver específicamente con el Fondo de Tierras disminuye de forma sustantiva.
Además conceptualmente e ideológicamente el gobierno no cree que la restitución de tierras sea un derecho a discutir y revisar. El gobierno tiene una visión distinta y cree que finalmente eso es una mala señal para la región, porque no tiene una visión de nuestra multiculturalidad, ni de la forma de integración social de nuestra región.
— La Araucanía enfrenta pobreza, rezago productivo y problemas de seguridad hace décadas. Desde su mirada, ¿de qué forma esta megarreforma va a cambiar la realidad regional?
Mi respuesta es la misma: una mega reforma de este tipo no traerá beneficios para La Araucanía si al mismo tiempo genera déficit fiscal y recortes en programas sociales, porque esta región depende fuertemente de los programas sociales.
Cuando el presidente Lagos impulsó planes de crecimiento en la región, lo hizo mediante inversión y obras públicas, pero nunca a costa de disminuir programas sociales. Esa es la diferencia entre una mirada social y una mirada puramente economicista que cree que el crecimiento económico viene de la mano del “chorreo”.
Yo lo digo fuerte y claro, la idea de que bajando impuestos a los grandes grupos económicos habrá “chorreo” no ha funcionado en ninguna parte. No ocurrió en Chile durante la dictadura, tampoco en Inglaterra con Margaret Thatcher ni en Estados Unidos con Reagan. Incluso en Chile hubo comisiones técnicas que concluyeron que no está demostrado que reducir impuestos a las empresas genere más crecimiento económico.
— Beatriz Sanchez indicó este fin de semana que “la oposición está organizada, unida y fuerte” para oponerse a Ley Miscelánea, sin embargo, siendo minoría y con un PDG alineado hacia el oficialismo, ¿cómo pretenden marcar tendencia en el Congreso?
En el Senado el PDG no tiene representación. Hoy el gobierno logra mayoría principalmente con el apoyo de demócratas, especialmente de parlamentarios como Matías Walker y Miguel Ángel Calisto, y probablemente buscará sumar algunos votos más.
Pero, al menos desde la oposición y como bancada, lo que hemos conversado es que no estamos disponibles para avanzar en esta reforma en los términos en que está planteada actualmente.
— ¿Pero de qué forma? ¿hay algún mecanismo?
Primero hay que esperar la votación. Yo voy a votar en contra de la idea de legislar y varios senadores han manifestado una postura similar, aunque creo que el Gobierno tiene los votos para avanzar.
Pero aquí también importa la señal política que se entregue. Si una reforma de este tipo se aprueba apenas por uno o dos votos, los inversionistas extranjeros pueden preguntarse qué tan estable es realmente el escenario, pensando que en un próximo gobierno todo podría volver a cambiar.
Por eso la votación en el Senado será clave. Hoy el mercado ha reaccionado positivamente, pero esa confianza podría moderarse dependiendo de cómo avance el debate y del nivel de respaldo político que finalmente tenga el proyecto.
— Usted es una persona muy apegada al deporte, de hecho en algún momento usted impulsó la creación de un parque en el Cerro Mariposa, ¿cómo evalúa la postura del Gobierno frente a los recursos naturales, ecosistemas como humedales y protección de áreas verdes?
Cuando un ministro de La Araucanía, a quien estimo, viene y dice que tres araucarias no van a impedir el desarrollo, yo quedo estupefacto. Porque allí se nota que ve que hay una colisión entre el desarrollo y el cuidado medioambiental.
El planeta vive una emergencia climática.
Parte de los grandes desafíos que tenemos hoy día, a nivel planetario, a nivel país, de futuro, tiene que ver tanto con la inteligencia artificial como también tiene que ver con la emergencia climática.
Entonces, cuando alguien ve que esto es una realidad que colisiona es porque no ha entendido que finalmente aquí hay una complementariedad para darle sostenibilidad en el futuro a la industria y también a nivel social.
— Comunidades mapuche recurrieron a la justicia tras el recorte de más de $7.600 millones al Fondo de Tierras y Aguas de Conadi, advirtiendo que la medida afecta directamente el acceso al agua en sectores rurales que ya dependen de camiones aljibe. ¿No cree que el Gobierno está profundizando deliberadamente una crisis humanitaria?
Sí, yo diferenciaría el tema del agua respecto la disponibilidad de agua potable para consumo humano, respecto a lo que tiene que ver con tierra, la 20-A o 20-B de la Ley Indígena.
Claramente hay una diferenciación y como decía, claramente hay una afectación social categórica en esta materia.
Lo que sí llama la atención profundamente, es que en nuestra región hay comunidades con alta densidad de población mapuche que hayan votado masivamente por Kast, habiéndole siempre uno dicho, que el gobierno de Kast iba a hacer esto y mucho más.
— Finalmente, ¿algo que quiera decirle a las personas que lean esta entrevista?
Sí, que siempre la esperanza es un elemento necesario en la política, y muchos de nosotros, por lo menos, vamos a jugárnosla porque los derechos sociales sean respetados. Todo lo que se ha logrado, en términos de derechos sociales, por largo tiempo, porque los derechos sociales no se ganan por arte de magia, sino que se ganan con lucha, con movilización, con esfuerzo, con mucha decisión de sus dirigentes y de la gente, de los ciudadanos.
Por lo tanto, nosotros nos la vamos a jugar, porque eso no se vea afectado. Lamentablemente, las noticias no son buenas en la materia, pero de que nos la vamos a jugar, sí va a ocurrir.