Publicado por: Tiempo21 | jueves 5 de noviembre de 2026 | Publicado a las: 11:08
El mandatario anunció su dimisión este jueves, en medio de las protestas por la intervención de la entidad financiera y de un proceso de juicio político que avanzaba en el Congreso. En su mensaje, pidió disculpas a la ciudadanía y señaló que su decisión busca preservar la estabilidad institucional del país.
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia al cargo este jueves 5 de noviembre, en medio de una profunda crisis política y financiera desatada por la intervención de Ueno Bank, entidad que quedó bajo control de las autoridades financieras tras detectarse problemas en sus indicadores de solvencia.
La decisión fue comunicada mediante un mensaje grabado y difundido en redes sociales, en el que el mandatario sostuvo que su salida busca proteger la estabilidad del país, la paz social y las instituciones democráticas.
“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”, expresó Peña.
Durante su intervención, el gobernante también ofreció disculpas a la ciudadanía por eventuales errores cometidos durante su administración. “También quiero pedir disculpas al pueblo. Si en algún momento he fallado, nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí”, manifestó.
La renuncia se produce después de que el Banco Central del Paraguay interviniera Ueno Bank, una entidad financiera digital que mantenía vínculos comerciales anteriores con el mandatario.
La autoridad bancaria detectó que el índice de solvencia de la institución había caído por debajo del mínimo exigido, situación que derivó en un procedimiento de resolución de la entidad y dejó a millones de clientes con dificultades para acceder a sus cuentas y recursos.
De acuerdo con antecedentes difundidos por agencias internacionales, Ueno Bank contaba con aproximadamente 2,9 millones de clientes en un país de poco más de seis millones de habitantes. La entidad también administraba importantes recursos de organismos públicos, lo que aumentó la preocupación por el destino de los fondos.
La crisis provocó protestas de ahorrantes, trabajadores y distintos sectores de la sociedad paraguaya, quienes exigieron explicaciones y garantías para recuperar sus depósitos.
El escenario se agravó cuando sectores de la oposición y dirigentes del propio oficialismo comenzaron a impulsar la salida de Peña mediante un juicio político en el Congreso.
La Cámara de Diputados había iniciado una sesión extraordinaria para abordar el proceso en su contra, en medio de cuestionamientos por los vínculos comerciales del mandatario con el entorno empresarial relacionado con Ueno Bank y por el manejo de recursos públicos depositados en la institución.
Según informó Associated Press, minutos después del anuncio de renuncia, la Cámara Baja votó por unanimidad —78 votos a favor— la acusación para someterlo a juicio político. El procedimiento aún debía continuar en el Senado.
La salida de Peña abre paso al mecanismo constitucional de sucesión presidencial. El vicepresidente Pedro Alliana aparece como la figura llamada a asumir la jefatura del Estado y completar el período de Gobierno, que debía extenderse hasta agosto de 2028.
En su mensaje, Peña insistió en que su prioridad es que las personas afectadas por la crisis financiera puedan recuperar sus recursos y que se protejan tanto los depósitos como los fondos públicos.
“Que el Fondo de Garantía de Depósitos cumpla su finalidad y que se protejan los fondos públicos y los recursos que pertenecen a todos los paraguayos”, señaló.
La renuncia de Santiago Peña marca un nuevo capítulo de incertidumbre política en Paraguay, donde la crisis bancaria terminó por desencadenar una de las mayores controversias institucionales de su administración.