Publicado por: Tiempo21 | jueves 18 de diciembre de 2025 | Publicado a las: 16:05
La detección de una nueva variante genética de la influenza A(H3N2) en Chile ha despertado dudas, pero la autoridad sanitaria es clara: no se trata de un virus más agresivo ni de una nueva amenaza pandémica. Es, en realidad, la evolución natural de un virus estacional que, aunque tiene mayor facilidad para circular, no ha mostrado cambios en la gravedad de los síntomas.
En el marco de la vigilancia permanente que realiza el Instituto de Salud Pública (ISP), se confirmó la presencia del subclado K de la influenza A(H3N2) en el país. El hallazgo, lejos de ser una señal de alerta roja, es parte del monitoreo de rutina que busca entender cómo se mueven los virus respiratorios. Lo más relevante es que este descubrimiento se produce justo cuando los contagios en Chile muestran un descenso constante, lo que permite abordar la situación con una perspectiva de control y prevención.
La ministra de Salud, Ximena Aguilera, ha sido enfática en transmitir tranquilidad a las familias: este no es un virus nuevo ni más mortal. El concepto de «subclado K» se refiere simplemente a un ajuste genético que permite al virus ser más eficiente al momento de contagiar, incluso a personas que ya tuvieron influenza previamente. Sin embargo, los reportes internacionales y locales coinciden en que la intensidad de la enfermedad sigue siendo la misma. En términos prácticos, el cuerpo reconoce al intruso pero este ha «cambiado de ropa», lo que podría generar nuevos casos positivos, pero sin que esto se traduzca en una mayor presión para los hospitales o clínicas.
Mientras la autoridad política subraya que la situación está bajo control, los expertos en infectología recalcan que la mejor herramienta hoy es la información. El desafío no es combatir una crisis, sino saber identificar cuándo estamos ante un cuadro de influenza común y cuándo ante un resfrío estacional. La clave que entregan los especialistas es la velocidad: la influenza suele presentarse con una fiebre alta de inicio rápido, dolor de cabeza intenso, dolores musculares generalizados, escalofríos, malestar marcado y tos seca persistente. En algunos casos también se puede registrar con diarrea. Mientras que el resfrío es un proceso mucho más gradual y leve.