Publicado por: Tiempo 21 | jueves 4 de junio de 2026 | Publicado a las: 12:23
Un importante avance científico liderado desde La Araucanía está ampliando el conocimiento mundial sobre la biodiversidad de los hongos. El investigador y micólogo Hugo Madrid, académico de la carrera de Tecnología Médica y del Centro para la Resiliencia, Adaptación y Mitigación (CReAM) de la Universidad Mayor sede Temuco, descubrió siete nuevas especies fúngicas que hasta ahora eran desconocidas para la ciencia.
Se trata de hongos microscópicos que no producen setas visibles a simple vista y que fueron encontrados en distintas zonas de Chile, desde el Desierto de Atacama hasta Valdivia. Según explicó el especialista, estas especies no han sido reportadas previamente en ninguna otra parte del mundo, por lo que podrían ser exclusivas del territorio nacional.
Dos de los hallazgos ya fueron enviados para publicación en revistas científicas internacionales y actualmente se encuentran en proceso de revisión. Uno de ellos corresponde a Curvularia moniliformis, detectado en una gramínea del Parque Nacional Río Clarillo, en la Región Metropolitana. El segundo es Bipolaris seifertii, aislado desde hojas en descomposición recolectadas en Viña del Mar.
Madrid explicó que el primer hongo reviste especial interés porque está emparentado genéticamente con especies capaces de provocar infecciones en seres humanos, especialmente en pacientes inmunocomprometidos. El segundo pertenece a un género que incluye importantes patógenos agrícolas responsables de enfermedades que afectan cultivos como el arroz y el maíz.
Tres de las nuevas especies fueron encontradas en ambientes extremos del norte del país y corresponden a Knufia deserticola, Knufia agarifissa y Knufia zarorii. Esta última fue bautizada en honor al destacado micólogo chileno Luis Zaror.
Las especies del género Knufia son conocidas por su extraordinaria capacidad de sobrevivir en condiciones ambientales extremas. De hecho, investigaciones previas han demostrado que algunas especies relacionadas son capaces de resistir escenarios similares a los del planeta Marte, soportando radiación intensa, temperaturas extremas y escasez de agua.
Otro de los descubrimientos corresponde a Atractium submersum, aislado desde restos vegetales en descomposición del Desierto de Atacama. Según el investigador, este hallazgo es particularmente relevante debido a que el género Atractium es uno de los menos estudiados del mundo y cuenta con apenas unas 16 especies descritas a nivel global.
El sur de Chile también aportó a esta serie de descubrimientos con Exophiala valdiviensis, especie encontrada en muestras de suelo recolectadas en Valdivia. El académico advirtió que este género incluye hongos ampliamente distribuidos en la naturaleza y que varias de sus especies han sido asociadas a infecciones humanas que afectan la piel, tejidos subcutáneos e incluso el cerebro.
Para el investigador, estos hallazgos no solo permiten ampliar el conocimiento sobre la biodiversidad presente en Chile, sino que también abren nuevas líneas de investigación en áreas tan diversas como la medicina, la agricultura, la biotecnología y el estudio de organismos capaces de sobrevivir en condiciones extremas.