Publicado por: Tiempo 21 | miércoles 18 de marzo de 2026 | Publicado a las: 11:03
El gobierno del Presidente José Kast salió a defender el retiro de 43 decretos ambientales impulsados durante la administración anterior, una decisión que ha generado fuerte controversia política y ambiental por su impacto en la protección de ecosistemas, especies y áreas protegidas.
Las iniciativas retiradas —que estaban en trámite en la Contraloría— abordan materias clave como la creación de parques nacionales, normas de calidad ambiental, planes de descontaminación y programas de conservación de especies como las ranitas de Darwin o el pingüino de Humboldt . Desde el Ejecutivo se ha señalado que la medida responde a una revisión técnica y jurídica para garantizar estándares adecuados antes de su implementación .
Sin embargo, fue el ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, quien puso el foco en el impacto de estas regulaciones sobre la inversión, generando una de las declaraciones más polémicas del debate. “A nosotros nos falta flexibilidad en la protección del medio ambiente”, sostuvo, defendiendo la necesidad de equilibrar desarrollo y conservación.
El secretario de Estado ejemplificó con un caso concreto en La Araucanía, donde un proyecto de conectividad internacional quedó paralizado: “Ese camino ha sido licitado… Finalmente, (porque) el diseño no lo consideró así, se toparon con tres araucarias, y como la araucaria es una especie protegida, impidió que el camino continuara“. Según relató, la situación terminó con la empresa retirándose de la obra, generando efectos negativos para la integración territorial y comunidades locales.
En esa línea, reforzó su postura señalando que “no es que no se protejan, si todos queremos cuidar nuestro medio ambiente, nuestra naturaleza, pero cuando tres araucarias impiden que se construya una obra tan trascendente como un camino internacional, nos parece un exceso“. Además, insistió en que el objetivo del Gobierno es destrabar proyectos: “lo que a nosotros nos interesa es que todas esas inversiones se materialicen”.
Pese a ello, el propio ministro aclaró que la intención no es eliminar la protección ambiental, sino compatibilizarla con el desarrollo. “Probablemente haciendo una curva, que va a costar un poco más de plata, pero no tanta más plata, podemos mantener las araucarias y podemos mantener el camino, ambas cosas, pero no simplemente abandonar la obra“, afirmó.
La decisión ha sido ampliamente cuestionada desde la oposición, donde advierten que el retiro de estos decretos podría generar un retroceso en materia ambiental y una “incertidumbre jurídica total”, al dejar en suspenso regulaciones clave para la protección del patrimonio natural del país . En paralelo, el Gobierno sostiene que los decretos serán revisados y eventualmente reingresados, en un proceso que aseguran es habitual al inicio de una nueva administración.