Publicado por: Tiempo 21 | viernes 17 de abril de 2026 | Publicado a las: 14:00
En las últimas semanas, distintos establecimientos educacionales a lo largo de Chile han debido enfrentar una preocupante seguidilla de amenazas vinculadas a supuestos tiroteos o atentados, muchas de ellas difundidas a través de rayados en baños, muros o redes sociales. Estos mensajes han generado temor entre estudiantes, apoderados y comunidades educativas, impactando directamente en la asistencia a clases.
Autoridades y comunidades escolares han reconocido un aumento en el ausentismo, motivado principalmente por la incertidumbre frente a estas advertencias, muchas veces sin autor identificado. En varios casos, los establecimientos han debido activar protocolos de seguridad, suspender clases o reforzar la presencia policial como medida preventiva.
Desde el ámbito de la seguridad, especialistas advierten que este fenómeno no solo responde a amenazas concretas, sino también a dinámicas de intimidación que buscan generar caos y alterar el normal funcionamiento de los recintos educativos.
En ese contexto, el profesor y consultor en inseguridad, Jorge Aguirre Hrepic, abordó la situación con un llamado directo a las familias y estudiantes, poniendo énfasis en el carácter de estas amenazas. “Estamos viviendo un tema de inseguridad escolar muy fuerte, muy delicado, donde la carencia de normas, al valer decir la nomia, la crisis, el caos se ha apoderado a raíz de determinados rayados que aparecen especialmente en los baños o en las paredes de los colegios, invitando a acciones delictivas o tiroteo en determinada fecha, asustando a los educandos con la finalidad de que no vayan a clase. Eso es su objetivo”.
El experto sostuvo que «cuando ocurre una amenaza no se escribe verdaderamente, los atentados son por sorpresa. Por lo tanto, la única forma de, en este minuto, contrarrestar lo que quieren hacer los delincuentes es enviando a sus hijos a clase y efectuar prevención con las instituciones policiales, las instituciones educativas y las municipales de seguridad”.
Las autoridades han reforzado el llamado a denunciar este tipo de situaciones y a no difundir información no verificada, mientras continúan monitoreando los casos y coordinando acciones con las policías para resguardar la seguridad en los recintos educacionales.