Publicado por: Tiempo 21 | miércoles 25 de febrero de 2026 | Publicado a las: 13:19
La noche del martes 24 de febrero comenzó bajo el romanticismo de Jesse & Joy, quienes mantuvieron al “Monstruo” cantando con baladas como “Dueles” y “¡Corre!”, reafirmando su conexión con el público viñamarino.
Luego vino uno de los momentos más comentados de la jornada: la rutina de humor del venezolano Esteban Düch, en su debut en la Quinta. Düch, que llegó con la presión de “dejar bien parado al humor venezolano” tras la polémica del año pasado, conectó rápidamente con la audiencia a través de chistes sobre su experiencia de inmigrante en Chile, su condición personal y guiños al espectáculo que cerraría la noche, el K-pop.
Su rutina fue uno de los momentos más celebrados de la jornada: el público lo ovacionó, y los animadores le entregaron tanto la Gaviota de Plata como la Gaviota de Oro, reconociendo su habilidad para “domar al monstruo” de la Quinta Vergara con risas y espontaneidad. La presentación también incluyó un momento especial junto a Rodrigo Salinas, con quien interpretó “Equilibrio Espiritual” de 31 Minutos ante la multitud.
El cierre de la tercera noche marcó un antes y un después en la historia del festival: por primera vez, el género K-pop aterrizó oficialmente en el escenario de Viña del Mar con la presentación de NMIXX. Las surcoreanas, que venían con altas expectativas tras su recibimiento en Brasil y declaraciones de emoción por sentir la energía del “Monstruo”, llevaron su repertorio de hits como “TANK”, “DICE” y “Love Me Like This” al público chileno.
La reacción fue intensa: las barras de luz (“lightsticks”) iluminaron la Quinta Vergara hasta altas horas de la madrugada, y las integrantes del grupo también dirigieron palabras en español para agradecer la oportunidad de presentarse en uno de los escenarios más emblemáticos de América Latina. Al final de su actuación también fueron galardonadas con la Gaviota de Plata y la de Oro, consolidando un momento histórico para el certamen.
La tercera jornada del Festival de Viña del Mar 2026 quedará en la memoria no solo por la diversidad de estilos —desde el pop latino hasta el humor migrante y la explosión del K-pop— sino también por consolidar la presencia de nuevos géneros en uno de los eventos más icónicos de la música en América Latina.