Publicado por: Claudio Nuñez | lunes 13 de julio de 2026 | Publicado a las: 22:16
La Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana (ENUSC) 2025 confirmó que La Araucanía obtuvo el mejor desempeño del país en materia de reducción de la victimización por delitos violentos. El porcentaje de hogares víctimas descendió desde 6,6% a 4,4%, lo que representa una disminución de 2,2 puntos porcentuales, equivalente a una reducción cercana a un tercio en solo un año. Asimismo, la victimización por delitos consultados disminuyó de 32,5% a 29,3%, ubicando a la región entre las con mayor consistencia en la mejora nacional en seguridad.
Los propios resultados oficiales destacan que La Araucanía presentó la disminución más consistente del país en victimización, siendo una de las regiones que impulsó la baja nacional de este indicador. A nivel nacional, la victimización por delitos violentos también descendió de 8,5% a 7,9%, mientras que la percepción de inseguridad mostró retrocesos significativos en distintos indicadores.
Frente a estas cifras, el ex primer SEREMI de Seguridad Pública de La Araucanía, Israel Campusano, afirmó que los resultados ratifican la importancia de construir políticas públicas de seguridad sobre bases técnicas y no sobre respuestas improvisadas.
«La seguridad no mejora por casualidad. Requiere planificación, inteligencia, coordinación entre instituciones y evaluación permanente. Cuando se trabaja con información, focalización territorial y objetivos claros, los resultados llegan. La ENUSC demuestra que una estrategia profesional puede traducirse en mejores condiciones de seguridad para las familias.»
Campusano sostuvo que uno de los principales aprendizajes es que la seguridad debe concebirse como una política de Estado y no como una sucesión de medidas aisladas. «Combatir la delincuencia exige continuidad institucional, liderazgo y capacidad para coordinar a todos los actores del sistema. Las policías, el Ministerio Público, los municipios y los servicios públicos deben actuar bajo una estrategia común, basada en evidencia y medición permanente de resultados.»
No obstante, advirtió que las cifras también obligan a mirar los desafíos futuros. «Los avances nunca son irreversibles. La experiencia internacional demuestra que el crimen organizado aprovecha los espacios donde el Estado pierde presencia y donde aumentan las condiciones de vulnerabilidad. El aumento sostenido del costo de la vida, el alza de los combustibles y las restricciones presupuestarias que afectan programas de prevención pueden debilitar los factores protectores de las comunidades si no existe una respuesta oportuna.»
Finalmente, llamó a consolidar los avances alcanzados. «La mejor noticia que entrega la ENUSC es que demuestra que es posible reducir la delincuencia cuando existe una estrategia seria, profesional y sostenida. El desafío ahora no es cambiar lo que funciona, sino profundizar una política pública que combine prevención, inteligencia, persecución penal efectiva y cohesión social para impedir que el crimen organizado vuelva a ganar terreno.»
FOTO: Contexto