Publicado por: Equipo Tiempo21 | martes 2 de junio de 2026 | Publicado a las: 16:39
Parlamentario valoró el despacho definitivo de la iniciativa, que entrega nuevas herramientas para enfrentar la violencia escolar y proteger a estudiantes, docentes y asistentes de la educación.
El diputado por La Araucanía, Cristián Neira, valoró la aprobación definitiva de la denominada Ley de Escuelas Protegidas, proyecto que establece medidas de seguridad, orden y respeto para la comunidad educativa y que quedó listo para convertirse en ley. La iniciativa busca fortalecer las facultades de los establecimientos educacionales para enfrentar situaciones de violencia, resguardar a las víctimas y garantizar entornos seguros para el aprendizaje.
“Los colegios deben ser espacios seguros para aprender, enseñar y convivir. Esta ley entrega herramientas concretas para enfrentar la violencia escolar, proteger a docentes, asistentes de la educación y estudiantes, y recuperar el respeto dentro de nuestras comunidades educativas”, señaló Neira.
El parlamentario destacó que la nueva legislación permitirá actuar con mayor rapidez frente a hechos graves que alteren la convivencia escolar, estableciendo procedimientos más claros para los establecimientos educacionales y reforzando el principio de autoridad necesario para garantizar ambientes adecuados para el aprendizaje.
Asimismo, indicó que esta ley responde a una preocupación creciente de las familias y de quienes trabajan en educación. “No puede normalizarse que profesores, asistentes de la educación o estudiantes sean víctimas de agresiones. Tenemos la responsabilidad de garantizar espacios donde prevalezcan el respeto, la convivencia y el aprendizaje”, afirmó.
Neira agregó que esta normativa representa un avance importante para recuperar la confianza y la tranquilidad al interior de las comunidades educativas, entregando mayores herramientas para prevenir y enfrentar situaciones que afecten el normal desarrollo de las actividades escolares.
Finalmente, el diputado sostuvo que la educación requiere derechos, pero también deberes y responsabilidad por parte de todos los integrantes de la comunidad escolar. “Cuando protegemos a quienes enseñan y aprenden, fortalecemos la educación y construimos un mejor futuro para nuestros niños y jóvenes”, concluyó.