Publicado por: Tiempo 21 | viernes 6 de marzo de 2026 | Publicado a las: 22:57
La creciente tensión internacional en Medio Oriente y su impacto en el precio del petróleo comienza a generar preocupación por sus efectos en la economía chilena. En ese contexto, Tiempo 21 quiso conocer cuáles podrían ser las repercusiones concretas en La Araucanía, una región donde el transporte, la agricultura y el turismo cumplen un rol clave en la actividad económica.
Para analizar este escenario, contactamos a Patricio Ramírez, coordinador del Observatorio Económico Social de la Universidad de La Frontera, quien explicó los posibles efectos que podría tener esta crisis internacional en el costo de vida y en los principales sectores productivos de la región.
Uno de los primeros impactos, según el economista, se relaciona con el alza del petróleo y su efecto directo en los combustibles. “El principal canal de transmisión de las tensiones en Medio Oriente hacia la inflación chilena es el precio del petróleo. En ese plano, el impacto más inmediato y directo es vía precios de combustibles, esto podría generar presiones al alza en los próximos IPC de marzo y abril”, explicó.
Ramírez agregó que el efecto no se limita solo al valor de la bencina o el diésel, sino que se extiende a múltiples áreas de la economía. “Pero también hay impactos indirectos, al ser el combustible un insumo y costo de otros bienes y servicios, se puede esperar alzas en transporte y logística, lo que a su vez impactaría en precios finales de bienes como alimentos y otros que requieren de distribución”, sostuvo.
El especialista también advirtió que los conflictos geopolíticos suelen presionar el tipo de cambio. “Este tipo de conflictos geopolíticos típicamente presionan al alza el tipo de cambio, lo que también impulsará mayores costos de importación afectando los siguientes IPC, debido a que parte importante de la canasta de bienes y servicios es importada”, indicó.
A ello se suman los llamados efectos de segunda vuelta en la economía. “Adicionalmente a los efectos directos e indirectos, habría que sumar los denominados “efectos de segunda vuelta” que corresponde al reajuste de precios en bienes y servicios indexados a la UF o IPC (dividendos, colegiaturas, planes de salud, etc.)”, explicó.
De acuerdo con su análisis, los impactos no se sentirían todos al mismo tiempo. “En el primer caso hablamos de efectos en 1-2 meses aproximadamente; en los efectos indirectos tenemos entre 2-4 meses aproximadamente; y los efectos de segunda vuelta se ven posterior a los 4 meses generalmente. Por tanto, es esperable que en el segundo trimestre del año en adelante se sientan con mayor fuerza las consecuencias en los precios. Todo esto estará también sujeto a la evolución y gravedad del conflicto”, puntualizó.
Otro de los sectores que podría verse afectado es el turismo, una actividad que en los últimos años ha cobrado fuerza en La Araucanía, especialmente en el ámbito del turismo de naturaleza y rural.
“Efectivamente es un alto riesgo. El conflicto está elevando el precio del petróleo y en la medida que más escalan las tensiones, mayor será el alza. Lo cual tiene efecto directo en el turismo puesto que el combustible es un insumo clave del transporte terrestre, marítimos y aéreo”, señaló Ramírez.
El economista explicó que este escenario suele trasladarse rápidamente al costo de los pasajes. “Las empresas de transporte de pasajeros como aerolíneas responden traspasando gran parte de esos mayores costos a los pasajes, afectando con esto la demanda”, indicó.
En ese contexto, destinos lejanos podrían verse especialmente perjudicados. “Esto afecta el turismo internacional que puede responder prefiriendo destinos más cercanos y de menor costos, afectando a países lejanos como Chile y dentro de él a regiones como La Araucanía”, sostuvo.
Además, el encarecimiento del combustible también impacta al turismo interno. “De igual forma se encarece también el turismo interno en Chile producto del mayor costo en combustible para viajar dentro del país en vehículo o algún medio de transporte”, afirmó.
Ramírez añadió que el impacto también se refleja en la operación diaria del sector. “Finalmente, esta situación también eleva los costos de operación del sector turístico regional (excursiones, arriendo de autos, transfer, logística, hoteles, alimentos, suministros, etc.)”, explicó.
En términos generales, el especialista resume el escenario de manera clara: “En suma, viajar se vuelve más caro, lo que termina reduciendo la demanda turística, especialmente en destinos lejanos (Europa, Norteamérica o Asia)”.
No obstante, el economista advierte que el impacto dependerá de la evolución del conflicto. “Sin embargo, la magnitud de los efectos está supeditada al desarrollo del conflicto. En la medida que sea acotado, sus efectos también lo serán, pero si se extiende e intensifica, sus consecuencias serán mayores”, sentenció el profesional.
Al ser consultado por si el impacto económico podría sentirse con mayor fuerza en regiones vulnerables como La Araucanía, Ramírez fue categórico sentenciando que “absolutamente sí. Existe un riesgo real de que un shock externo como un conflicto en Medio Oriente termine golpeando con mayor intensidad el costo de vida en regiones más vulnerables socialmente como La Araucanía. ‘Cuando llueve todos se mojan, pero los que tienen paraguas se mojan menos que los que no poseen’”, afirmó.
Según explicó, este tipo de crisis globales no afecta a todos los territorios por igual. “Un alza del precio del petróleo y del dólar es un shock global que no impacta de manera homogénea a los distintos territorios del país”, señaló.
En el caso de La Araucanía, el transporte cumple un rol fundamental debido a su fuerte componente rural. “Como sabemos, la región tiene un fuerte componente rural, por lo que el transporte juega un rol importante en el desplazamiento de las personas hacia sus trabajos, hacia los establecimientos educacionales, a los centros de salud, etc. Esto hace que un mayor costo del transporte golpee más por su uso intensivo regional”, explicó.
El economista advirtió que el aumento de precios puede afectar directamente los presupuestos familiares, en ese aspecto indicó que “si consideramos los altos niveles de pobreza regional, tenemos que un alza en el servicio de transporte y un alza en bienes básicos como alimentos significa que las familias deberán destinar una mayor proporción de sus ya bajos ingresos a esos ítems, en desmedro de otros, afectando y poniendo en riesgo el presupuesto del hogar”.
Ramírez recordó que la inflación suele afectar con mayor fuerza a los sectores más vulnerables. “La inflación es conocida como el “impuesto a los más pobres” justamente porque afecta de manera más agresiva a los de menos ingresos”, afirmó.
Finalmente, también advirtió posibles efectos en el área de la salud. “Un dólar alto también afectará la importación de medicamentos e insumos de salud, haciéndolos más caros y con menor disponibilidad”, sostuvo.
Para concluir, Ramírez recalcó que “no debemos olvidar que La Araucanía presenta además de elevada pobreza, bajos ingresos laborales y los mayores niveles de informalidad laboral, combinación que deja vulnerable a una fracción importante de su población ante este tipo de eventos adversos”.