Publicado por: Tiempo 21 | lunes 20 de abril de 2026 | Publicado a las: 16:34
Un duro cuestionamiento realizaron diputados del Partido de la Gente (PDG) contra el exministro Giorgio Jackson, tras sus declaraciones desde el foro progresista realizado en España durante el fin de semana, criticando al Gobierno. Las diputadas Flor Contreras y Tamara Ramírez, junto a Fabián Ossandón y Patricio Briones, calificaron su postura como “destructiva” y cuestionaron su legitimidad.
Desde La Araucanía, Contreras fue tajante. «Es de una desfachatez absoluta que Jackson, instalado en España, pretenda dar lecciones de gobernanza. No tiene ninguna autoridad moral para criticar a la actual administración cuando él fue el rostro de un gobierno que, en cuatro años, sumergió a Chile en una crisis profunda», indicó.
Además, agregó que su gestión estuvo marcada por «graves irregularidades como el Caso Convenios, una nula reconstrucción tras los incendios y el desastre en las cuentas de la luz. En tiempos de crisis, Chile no necesita oposición obstruccionista, sino que una postura de proposición, y esa es la postura como bancada del PDG”.
En la misma línea, Ramírez cuestionó que «¿con qué cara habla de errores ajenos si su administración fue una seguidilla de negligencias? Nos dejó un déficit fiscal histórico, una emergencia educativa sin precedentes y una crisis de seguridad que hoy le cuesta la vida a los chilenos».
Desde Antofagasta, Ossandón llamó a la responsabilidad. «Más que críticas, lo que Chile hoy necesita de sus exautoridades es un sentido profundo de responsabilidad y altura de miras», y agregó que «el país espera una oposición constructiva que sume y no que divida», enfatizando la necesidad de enfocarse en seguridad, salud y educación.
Finalmente, Briones calificó los dichos como una falta de respeto, puesto que «desde la comodidad de España viene a dar lecciones, olvidando que fue parte de un gobierno que le falló a las regiones, especialmente al Biobío». El parlamentario también sostuvo que «Chile no necesita políticos tirando piedras desde el extranjero, sino soluciones que ellos no fueron capaces de entregar».
Los parlamentarios reafirmaron que su rol será propositivo, marcando distancia de lo que calificaron como una “crítica vacía”.