Publicado por: Tiempo 21 | martes 17 de febrero de 2026 | Publicado a las: 09:25
Un nuevo foco de tensión política se instaló este lunes 16 de febrero cuando la bancada de la Unión Demócrata Independiente denunció un presunto “amarre político” en la Subsecretaría para las Fuerzas Armadas, repartición del Ministerio de Defensa liderada por el subsecretario Galo Eidelstein, militante del Partido Comunista de Chile.
La acusación se centra en el nombramiento de Felipe Chandía Trujillo como jefe del Departamento de Servicios Generales de la Subsecretaría, cargo que obtuvo mediante un concurso celebrado en octubre de 2024 y cuya permanencia se extendería hasta 2027. Según la UDI, “tenemos el legítimo derecho a pensar que hay concursos arreglados” por la cercanía de Chandía con figuras relacionadas al PC, como Luis Lobos, jefe de gabinete del subsecretario Eidelstein y excandidato a diputado por esa colectividad.
Además, los parlamentarios de derecha vinculan este caso con otro nombramiento reciente en la repartición —el de Jessica Tapia Carvajal como jefa del Departamento de Estudio y Análisis— que también ha sido calificado como parte de los “amarres” cuestionados por la oposición en los últimos días.
El diputado Jorge Alessandri (UDI) sostuvo que estos procesos ponen en duda la transparencia de los concursos y su independencia política, subrayando que la actual administración estaría utilizando las últimas semanas de gestión para asegurar plazas de larga duración en cargos estratégicos. “Según Vallejo, el Gobierno se acaba el 11 de marzo y tienen todo el derecho a gobernar hasta ese día; no obstante, la idea es que sigan administrando y no se transformen en una agencia de empleos del PC”, afirmó el legislador.
Desde la Subsecretaría para las Fuerzas Armadas y el Ministerio de Defensa, en tanto, han defendido las designaciones, argumentando que los concursos realizados son procesos abiertos con cientos de postulantes y que los cargos son de carrera funcionaria, no de confianza política.
El debate se enmarca en una serie de críticas de parlamentarios de derecha hacia el uso de concursos y nombramientos en el tramo final del gobierno de Gabriel Boric, generando tensión con sectores del oficialismo que rechazan estas acusaciones y defienden la legalidad de los procesos.