Publicado por: Tiempo21 | lunes 5 de enero de 2026 | Publicado a las: 11:58
La racha fatal enluta al Lago Llanquihue y al río Maullín. Mientras estalla una dura polémica política por la falta de salvavidas en Frutillar.
La Región de Los Lagos enfrenta una de sus crisis de seguridad estival más profundas de la última década. En apenas cuatro días, cinco personas han perdido la vida por inmersión, tres de ellas en las aguas del Lago Llanquihue. El punto más dramático ocurrió este fin de semana con la muerte de Antonio Triviño (38), un padre que logró salvar a su hijo de 6 años de la corriente del río Maullín, pero que fue arrastrado por los remolinos del sector Paraguay Chico.
La tragedia ocurrida ayer domingo en Playa Maqui de Frutillar, donde un hombre de 38 años falleció ante cientos de veraneantes, ha desatado una tormenta política. El senador Fidel Espinoza (PS) atacó duramente al alcalde Javier Arismendi, acusándolo de no invertir en salvavidas para «ahorrar un par de pesos» mientras destinaba fondos millonarios a espectáculos musicales.
Por su parte, el alcalde Arismendi se defendió asegurando que el sector funciona bajo la modalidad de «solanera» (no apta para el baño) y que existen letreros de advertencia. Sin embargo, la falta de personal de rescate en un balneario repleto por la ola de calor ha puesto en duda los criterios de seguridad municipal.
El Gobernador Marítimo de Puerto Montt, Mario Besoaín, fue enfático: el patrón que se repite en estas desgracias es la falta de chalecos salvavidas y el ingreso a zonas no habilitadas. Actualmente, en todo el Lago Llanquihue, solo existen cuatro playas aptas para el baño, todas ubicadas exclusivamente en la comuna de Puerto Varas.