Publicado por: Tiempo 21 | martes 19 de mayo de 2026 | Publicado a las: 16:56
Bolivia enfrenta semanas de alta tensión política y social en medio de protestas, bloqueos de rutas y una creciente crisis económica que golpea al gobierno del presidente Rodrigo Paz. En ese escenario, reaparecieron los llamados “Ponchos Rojos”, una organización indígena y campesina vinculada históricamente al expresidente Evo Morales.
El grupo tiene origen en comunidades aimaras del altiplano de La Paz y se hizo conocido durante los gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS), donde se consolidó como una fuerza de apoyo político y territorial para Evo Morales.
Su nombre proviene de las tradicionales vestimentas rojas utilizadas por sus integrantes durante marchas y manifestaciones. Sin embargo, con los años, los “Ponchos Rojos” también comenzaron a ser identificados por sus demostraciones de fuerza, disciplina interna y un estilo de organización que algunos sectores comparan con estructuras paramilitares.
En medio del actual conflicto boliviano, el gobierno de Rodrigo Paz acusó a integrantes del grupo de promover acciones de presión política mediante bloqueos y movilizaciones masivas.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, apuntó directamente a Bernabé G.P., exfuncionario del Ministerio de Defensa y actual dirigente del denominado “comité de conflicto” de los “Ponchos Rojos”.
Según el Ejecutivo boliviano, esta facción mantiene una estructura de tipo militarizada y suele exhibir armas antiguas durante sus manifestaciones, algo que vuelve a instalar preocupación por el nivel de radicalización del conflicto político en el país.
La crisis actual combina varios factores: el deterioro económico heredado de los gobiernos del MAS, la ruptura definitiva entre Evo Morales y Luis Arce, y las medidas impulsadas por Rodrigo Paz, entre ellas la eliminación de subsidios estatales.
Todo esto ha provocado protestas en distintos puntos del país y una fuerte disputa por el liderazgo de la izquierda boliviana, donde Evo Morales busca mantener influencia política a través de organizaciones sociales y campesinas que históricamente lo han respaldado.
Aunque para sus seguidores los “Ponchos Rojos” representan resistencia indígena y defensa de las comunidades rurales, sectores opositores los consideran un grupo de presión radical que ha contribuido a aumentar la tensión política y social en Bolivia.