Publicado por: Tiempo 21 | martes 20 de enero de 2026 | Publicado a las: 08:16
El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, destituyó públicamente al viceprimer ministro Yang Sung-ho durante una visita a un complejo industrial, en un gesto poco común que subraya su postura contra lo que consideró “incompetencia” dentro del aparato estatal.
La decisión se produjo el lunes durante la ceremonia de inauguración de la primera etapa del proyecto de modernización del Complejo de Maquinaria de Ryongsong, una planta que suministra equipos a minas y otras industrias del país, ubicada en la provincia de Hamgyong del Sur, al noreste de Pionyang.
Según reportó la agencia estatal de noticias KCNA, Kim “destituyó a Yang Sung-ho de forma inmediata” y cargó contra otros funcionarios por fallos en la ejecución del proyecto, que —dijo— había enfrentado dificultades y generado “considerables pérdidas económicas” debido a una mala gestión.
En su intervención, Kim arremetió contra la actitud de algunos funcionarios, denunciando que la modernización de la planta había sufrido por orientaciones económicas “irresponsables” y por prácticas que se habían vuelto comunes entre los cuadros dirigentes, como el derrotismo, la irresponsabilidad y la pasividad.
Para ilustrar sus críticas, Kim comparó el desempeño de los responsables con una metáfora inusual en discursos oficiales, señalando que había sido “como enganchar un carro a una cabra”, sugiriendo que el esfuerzo estaba mal orientado y que los designados no eran aptos para sus tareas.
Este gesto público de destituir a un alto cargo civil, especialmente en plena ceremonia de avance industrial, se considera poco habitual en el secretismo habitual del régimen norcoreano y se interpreta como parte de un esfuerzo por fortalecer el control interno y presionar a los funcionarios antes de la celebración del noveno Congreso del Partido de los Trabajadores, que se espera que defina nuevas prioridades políticas y económicas para el país.
Analistas señalan que la destitución de Yang, que estaba a cargo de supervisar la industria de maquinaria, forma parte de una tendencia más amplia dentro del liderazgo de Kim Jong-un de responsabilizar públicamente a sus subordinados por resultados desfavorables, y de exigir disciplina y mejoras en la gestión en medio de persistentes desafíos económicos.