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Fredy Cartes, concejal de Temuco:
 “aunque sea oposición, nunca voy a poner trabas a proyectos que beneficien a la ciudad”

Publicado por: Tiempo 21 | sábado 25 de abril de 2026 | Publicado a las: 00:50

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El concejal de Temuco, en conversación exclusiva con Tiempo 21, advierte el impacto del alza de combustibles, cuestiona reformas que afectan los ingresos municipales y defiende una gestión centrada en el desarrollo, sin “zancadillas” políticas.
Por Italo Soto Villarroel.

En medio de un escenario marcado por la incertidumbre económica, reformas estructurales y cambios bruscos desde el Gobierno de José Kast que generan presión sobre las finanzas locales, el concejal Fredy Cartes, aborda con crudeza los desafíos que enfrenta el municipio.

Desde el impacto del alza de combustibles hasta la posible eliminación de las contribuciones, pasando por proyectos emblemáticos como el Pabellón Araucanía, la cultura barrial y el desarrollo deportivo, Cartes traza una línea clara: responsabilidad fiscal, mirada social y apoyo a iniciativas que beneficien directamente a la comunidad.

En esta conversación, el edil —hoy independiente, tras su salida de Renovación Nacional— también reflexiona sobre el rol del concejo, la relación con la administración de Roberto Neira y las tensiones entre política, gestión y ciudadanía.

¿Quién es Fredy Cartes? ¿Cómo se autodefine?

— Freddy Cartes es un vecino nacido en Temuco. Criado y formado en una familia, con la abuela, estudiante de la D497 “Pueblo Nuevo” y Liceo Pablo Neruda. Soy deportista, fui representante de la región en atletismo y ajedrecista.

Actualmente, concejal, en virtud del trabajo que se viene desarrollando desde los 18 años, con inquietud política desde aquella época, militante de Renovación Nacional desde los 18, hace 6 meses, independiente y siempre con una vocación de servicio que fue lo que me trajo hasta acá.

¿Qué lo llevo a salir de Renovación Nacional?

— Me hice militante a los 18 años, el mismo día de mi cumpleaños, tras conocer distintos partidos y encontrar mayor afinidad en Renovación Nacional. Ahí desarrollé una trayectoria como dirigente juvenil, miembro de la comisión política y secretario regional, pese a no venir de una familia ligada a la política.

Con el tiempo me desmotivé, porque siento que los partidos se alejaron de su base ideológica y hoy predomina el caudillismo, donde pesa más la cercanía con figuras que las convicciones. Creo que ese pensamiento partidista ha generado confusión política y una desconexión con la ciudadanía, especialmente con jóvenes que valoran más la objetividad que la militancia.

Pero… ¿se considera opositor u oficialista con respecto al Gobierno actual?

— Oficialista.

Aterrizando en la ciudad, con el alza de los combustibles los efectos ya se hacen notar en situaciones cotidianas como el transporte y servicios, ¿cómo está impactando esto en el presupuesto municipal de Temuco?

— Cuando nosotros, a fin de año, se nos propone —y aceptamos— un presupuesto, no pensamos en estos cambios y mucho menos en el alza que iba sufrir el combustible.

Cuando nos encontramos ante esta situación, vimos las cuentas, y tenemos combustible —de acuerdo al presupuesto del año pasado— hasta, aproximadamente, septiembre.

Es decir, en septiembre deberíamos quedar con los vehículos paralizados.

¿Se están tomando medidas?

— Te soy sincero: lo hemos conversado, pero en este momento no tengo todas las líneas claras en la memoria, pero sí, se están tomando medidas, se están haciendo ajustes económicos en estos momentos en el municipio.

Entiendo que las medidas van por ajustes en distintas áreas, como mantenciones, donde eventualmente podríamos reducir gastos —por ejemplo, hacer dos en vez de tres— aunque sabemos que no es lo ideal, pero permitiría generar algo de ahorro.

En el supuesto caso de eliminarse el pago de Contribuciones —que representan un 35% de la caja municipal—, ¿cómo se reemplazarían esos ingresos sin afectar servicios clave?

— Hoy eso no está claro. Se nos ha dicho que se están evaluando alternativas, pero todavía no hay una propuesta concreta.

Esto nos afecta a todos por igual: hay comunas donde el impacto podría ser muchísimo mayor, incluso cercano al 90% del presupuesto, por lo que los municipios se están organizando para plantear su preocupación. Es un tema que sigue en conversación y que aún está en desarrollo.

Nosotros trabajamos estas definiciones en comisiones, donde se presentan propuestas y también contrapropuestas. No es una decisión individual, sino un trabajo colectivo como órgano colegiado, por eso muchas veces las respuestas pueden sonar poco definitivas, porque el proceso aún está en construcción.

El listado completo no lo tengo, pero sé que ya se se estaría ajustando en torno a 500 millones que podríamos disponer para terminar el resto del año, pero aún nos faltan 500 más porque son 1.000 millones los que nos estarían faltando, solamente en la línea de combustible, para terminar de movilizar todo lo que significa el aparataje municipal.

Si se eliminasen las contribuciones, ¿vaticina un futuro oscuro para los municipios?

— Sí, yo creo que se viene un escenario complejo, sobre todo para los municipios más pequeños. Y no es solo una impresión, me atrevo a decir que sí.

Si no existe algún tipo de compensación o soporte, el impacto va a ser fuerte. En el caso de comunas como Temuco, quizás podamos hacer ciertos ajustes para amortiguar el golpe, pero eso igualmente implicará recortes en líneas de trabajo que hoy son importantes. Es un porcentaje significativo de los recursos, por lo tanto, la disminución es innegable.

¿Y está de acuerdo con este tipo de medidas?

— Mi respuesta es clara: no.

Ni en lo personal como concejal, ni tampoco como parte del oficialismo.

Uno de los grandes proyectos para los 150 años de Temuco, es el Mercado Municipal, otro de ellos era el Pabellón “Amor Araucanía” que no tuvo un final feliz, pues lo están devolviendo a Bienes Nacionales. Considerando que antiguamente en ese terreno había una cancha, ¿deberíamos desarmar el edificio y recuperar ese espacio para el desarrollo deportivo?

—Qué difícil pregunta me tiraste… Mira, nosotros en un inicio solicitamos el pabellón porque existía la intención de sacarlo adelante, y eso los vecinos lo saben. Pero hoy el escenario es distinto. No tenemos claridad sobre lo que viene para los municipios y no podemos comprometernos a invertir entre 1.500 y 2 mil millones de pesos en su restauración, porque sería irresponsable si esos recursos probablemente no estarán disponibles mañana.

Por eso se ha optado por una postura responsable: hasta ahora, el único gasto ha sido en los guardias de seguridad del Pabellón. Y siendo muy claro, si no hay otra fuente de financiamiento —ya sea del Estado o privados— lo más sensato es que el espacio se devuelva, todos fuimos testigos de todo lo que costó el financiamiento del Mercado.

Pero… si de usted dependiera, ¿qué hacemos con ese espacio?

—Yo lo devolvería. Hoy es un terreno de Bienes Nacionales y no creo que el municipio deba asumir nuevos gastos sin tener certezas. Cualquier proyecto hoy sería una carga adicional para las arcas municipales, y simplemente no tenemos ese presupuesto.

Ahora, distinto sería si existiera financiamiento externo. Ahí uno puede proyectar lo que sea. Pero con recursos propios, es inviable. Solo arreglar el pabellón costaba cerca de 2 mil millones y no se pudo; pensar en un proyecto nuevo podría significar fácilmente 10 mil millones.

Si me preguntas qué me gustaría, probablemente mantener algo similar a lo que había antes, esto es un espacio para el emprendimiento. Pero volvemos al mismo punto: sin recursos, hoy no es posible.

Saltemos a la cultura y el deporte. A fines del año pasado y a principios de este, los barrios se iluminaron en plena noche con el pasacalles “Océano”, sin embargo, más allá de dicho espectáculo, no hay oportunidades ni espacios de calidad para el desarrollo cultural en los barrios, y si hay, se desconocen. Si bien tenemos parques, no se descentralizan las actividades hacia los barrios. ¿Cree que Temuco ha abandonado este ítem? ¿Qué pasa con el desarrollo cultural y deportivo en la ciudad?

— No, en eso estoy en absoluto desacuerdo contigo. Yo creo que Temuco hoy se está desarrollando en dos líneas claras, y es importante hacer esa distinción: una cosa es lo que había antes y otra muy distinta es lo que se está trabajando ahora. Por ejemplo, está en desarrollo el proyecto en la ex Escuela Técnica Femenina, que apunta, justamente, a fortalecer el ámbito cultural para agrupaciones y asociaciones.

Además, se ha potenciado fuertemente la actividad cultural en la ciudad. El Museo Ferroviario Pablo Neruda, por ejemplo, pasó de convocar 200 o 300 personas a reunir entre 5.000 y hasta 15.000 los fines de semana, con actividades que van desde encuentros otakus hasta espacios vinculados a la poesía. A eso se suman las actividades en el Parque Isla Cautín, con ferias, recitales y eventos que congregan cerca de 20.000 personas por fin de semana, y un Teatro Municipal con cartelera completa durante todo el año.

También se ha impulsado el acceso a la cultura en los barrios, sacando las actividades del formato tradicional y llevándolas directamente a sectores como Pueblo Nuevo o Labranza, donde vecinos pueden disfrutar espectáculos de alto nivel en sus propios territorios, como lo fue el pasacalles “Océano”.

En el ámbito deportivo, hoy existen becas que han permitido que deportistas locales destaquen no solo a nivel nacional, sino también internacional, con logros en campeonatos y clasificaciones relevantes. Temuco, además, se está posicionando como una ciudad deportiva, con eventos como el Maratón Internacional de La Araucanía, torneos ATP, competencias de básquetbol, rugby y fútbol femenino de carácter internacional.

Por eso, más que hablar de una ciudad paralizada, yo veo a Temuco como una ciudad que se ha desarrollado con fuerza en cultura y deporte. Y ahí también hay que ser claros: la municipalidad no tiene como rol principal la alta competencia, sino generar espacios y oportunidades para que niños y jóvenes accedan al deporte, algo que hoy se está impulsando a través de distintas escuelas deportivas en la comuna.

Pero concejal, usted menciona avances en deporte competitivo, pero llevándolo al plano social —como por ejemplo, “Impulsando Campeones” que usan el deporte para alejar a niños de la violencia o las adicciones—, ¿qué se está haciendo? Y en esa misma línea, considerando la infraestructura deportiva impulsada por el exalcalde Miguel Becker, ¿cuál es hoy el aporte de la gestión actual?

— Es una muy buena pregunta, porque permite ampliar la mirada.

Tú partiste hablando del tema del box, existe un centro de artes y deportes de contacto en la escuela Manuel Rodríguez, donde se está haciendo un trabajo concreto con niños y jóvenes del barrio, alejándolos de contextos complejos y llevándolos a una disciplina que les resulta atractiva, con resultados reales —incluso hoy hay un joven que va a disputar un título latinoamericano.

Ahora, es cierto que muchas de estas iniciativas se concentran en ciertos espacios, pero eso responde también a una lógica de recursos: no es solo tener profesores en distintos puntos, sino asegurar seguimiento, calidad y sostenibilidad. Por eso se combinan espacios más centralizados con infraestructura distribuida en la ciudad. Hoy, por ejemplo, existen programas como las escuelas deportivas vinculadas a recintos como las canchas de tenis del estadio, donde ya se han formado niños de escuelas públicas que incluso han salido campeones nacionales.

Respecto a la comparación con la administración anterior, yo creo que hay que reconocer que en ese momento se enfrentó una realidad muy dura, con una falta importante de infraestructura deportiva. Ese trabajo se hizo y hoy existe una base que se sigue utilizando y manteniendo. Pero eso no significa que el desarrollo se haya detenido.

Actualmente hay proyectos en marcha, como el campo deportivo, mejoras en el sector del Estadio Municipal, la intervención en O’Higgins, la construcción de una pista de patinaje, espacios de calistenia en parques y la recuperación de disciplinas como el bicicross en el Parque Isla Cautín.

Y aquí es importante entender algo: infraestructura y actividad van de la mano. Cuando tú construyes un parque, no solo estás haciendo una obra, estás generando un espacio de encuentro, de vida sana y de integración social. Hoy Temuco cuenta con parques en distintos macrosectores, lo que permite acercar el deporte y la recreación a más barrios, aunque no siempre haya un monitor permanente en cada lugar.

Además, se está trabajando en nuevos proyectos deportivos que buscan integrar a toda la comunidad, con una mirada más amplia, no solo competitiva, sino también social y formativa. Porque el desarrollo del deporte en una ciudad no se mide solo por resultados, sino por todo el entorno que genera: vida sana, salud mental, integración familiar y oportunidades para niños y jóvenes.

Por eso, más que verlo como áreas separadas, nosotros entendemos el deporte, la cultura y la vida comunitaria como parte de un mismo ecosistema. La ciudad no puede enfocarse solo en una cosa —como seguridad o salud— porque todo es importante. El desafío es equilibrar esas necesidades y seguir avanzando en un desarrollo integral que impacte realmente en la calidad de vida de las personas.

Concejal, ¿cómo evalúa la relación entre el Concejo Municipal y el alcalde Neira?

— Hoy tenemos un concejo nuevo, muy distinto al anterior, con mayoría de oposición política al alcalde y una mirada más enfocada en fiscalizar. Pero eso no significa un clima de conflicto. Al contrario, creo que hay una buena relación con el alcalde, basada en el respeto.

Eso sí, ser fiscalizadores implica observar, pedir explicaciones y, cuando corresponde, levantar situaciones, ya sea mediante sumarios o derivaciones a instancias como Contraloría. No hacerlo sería una negligencia frente a la comunidad.

Ahora, hay que entender que el concejo es un órgano colegiado, no somos jueces. Nuestro rol es fiscalizar y dejar constancia pública de lo que observamos. En un municipio con más de 5 mil funcionarios, es evidente que pueden surgir situaciones y debemos estar atentos. Algunas cosas se pueden haber pasado, pero la mayoría se ha observado y eso es clave para la transparencia.

En lo personal, yo no soy de hacer política en la prensa. Prefiero actuar por los canales formales, con responsabilidad. Otros concejales optan por una exposición mayor, y es válido, pero no es mi estilo. También creo que a veces hay posturas más mediáticas sin todos los antecedentes, pero eso forma parte de las distintas formas de hacer política dentro del concejo.

Lo que sí tengo claro es que, aunque sea oposición, nunca voy a poner trabas a proyectos que beneficien a la ciudad. Siempre voy a apoyar el desarrollo de Temuco, independiente de quién sea el alcalde.

Distinto es cuando se trata de gastos que no tienen un impacto directo en la comunidad; ahí he sido crítico y lo seguiré siendo, incluso si eso significa votar en contra o marcar diferencias en solitario.

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