Publicado por: Claudio Nuñez | viernes 6 de noviembre de 2026 | Publicado a las: 04:55
Un estudio de Bci Seguros e Ipsos reveló que ocho de cada diez encuestados no podrían enfrentar con recursos propios un gasto médico superior a $1 millón. Además, el 71% pagó por atención privada para evitar los tiempos de espera del sistema público.
El costo de las prestaciones médicas se ha convertido en una barrera para acceder a la salud. Así lo revela un estudio desarrollado por Bci Seguros e Ipsos, según el cual el 64% de las personas encuestadas postergó o dejó de realizar alguna atención médica debido a su precio durante los últimos 12 meses.
Los resultados fueron presentados durante el Encuentro de Salud 2026 de Bci Seguros, denominado “Nuevas oportunidades en salud: el cliente Fonasa en el centro”, instancia que reunió a especialistas para analizar los desafíos de acceso y financiamiento del sistema sanitario chileno.
La investigación, aplicada a personas de entre 18 y 70 años, también estableció que el 74% de los participantes debió postergar una atención, endeudarse o solicitar dinero prestado para enfrentar gastos de salud durante el último año.
Uno de los resultados más preocupantes apunta a la capacidad económica de los hogares frente a una enfermedad o emergencia médica.
El 80% de los encuestados afirmó que no podría desembolsar más de $1 millón utilizando exclusivamente recursos propios, sin endeudarse ni solicitar ayuda.
Incluso, el 30% señaló que no podría pagar más de $100 mil, mientras que un 17% declaró no contar con recursos para asumir ningún monto.
Ante un gasto médico inesperado de $1 millón, el 37% indicó que tendría que recurrir a tarjetas, créditos o préstamos.
Felipe Allendes, gerente de Negocios de Bci Seguros, advirtió sobre el impacto económico que puede provocar una enfermedad en las familias.
“Una enfermedad puede generar un impacto importante en la economía familiar, especialmente cuando no se cuenta con recursos para enfrentarla”, sostuvo.
La investigación también abordó cómo los tiempos de espera del sistema público influyen en las decisiones de los pacientes.
Según los resultados, el 71% de los consultados pagó total o parcialmente una atención privada durante el último año para recibir asistencia médica con mayor rapidez.
Esta situación fue especialmente frecuente entre quienes migraron desde Isapres a Fonasa, grupo en el que la cifra alcanzó el 82%, frente al 65% registrado entre afiliados históricos del sistema público.
Sin embargo, el 54% de quienes abandonaron las Isapres durante los últimos tres años consideró que su cobertura y acceso a la salud mejoraron tras incorporarse a Fonasa.
Otro 28% estimó que su situación se mantuvo igual y un 18% afirmó que empeoró.
El estudio también identificó dificultades para comprender las protecciones disponibles frente a diagnósticos de alto costo.
Ante un eventual cáncer, solo el 38% de los encuestados afirmó conocer qué gastos tendría que asumir personalmente. El mismo porcentaje declaró saber cómo activar las coberturas correspondientes.
Nicolás Fritis, Country Manager de Ipsos Chile, explicó que las personas que migraron desde Isapres a Fonasa valoran el ahorro mensual, que les permite disponer de recursos para otros gastos y evaluar alternativas de atención según sus necesidades.
Los resultados reflejan las dificultades económicas y de información que enfrentan los participantes del estudio al momento de acceder a prestaciones médicas, tanto en el sistema público como en el privado.