Publicado por: Claudio Nuñez | jueves 16 de julio de 2026 | Publicado a las: 15:05
El Gobierno incorporó al proyecto que crea el Estatuto Laboral para el Turismo una modificación de alcance general a la aplicación de la Ley de 40 Horas, destinada a ampliar el período utilizado para calcular el promedio de la jornada laboral.
Actualmente, la jornada ordinaria en Chile es de 42 horas semanales y puede distribuirse considerando un ciclo de hasta cuatro semanas. La propuesta permitiría extender ese período de cálculo hasta 16 semanas para la mayoría de las actividades económicas. La reducción legal continuará su gradualidad hasta llegar a las 40 horas en abril de 2028.
El Ejecutivo ha recalcado que el proyecto no aumenta la jornada legal, sino que modifica la forma en que esta puede distribuirse. Esto permitiría que algunas semanas tengan una mayor carga horaria, compensada posteriormente con períodos de menor duración, de manera que se respete el promedio establecido por la ley.
La propuesta establece que el mecanismo no podrá ser aplicado unilateralmente por el empleador. Su utilización requerirá un acuerdo escrito entre las partes, un calendario de distribución conocido con anticipación y, en el caso de trabajadores sindicalizados, la aprobación de la organización sindical.
El proyecto contempla un sistema diferente para el turismo y sus actividades relacionadas, debido a la estacionalidad que caracteriza al rubro. En este caso, la jornada podría distribuirse en ciclos de hasta 52 semanas.
Durante los períodos de mayor demanda, la jornada ordinaria podría alcanzar excepcionalmente las 45 horas semanales, por un máximo de ocho semanas dentro del ciclo. Esas horas deberán compensarse posteriormente con semanas de menor carga, manteniendo el promedio legal vigente.
La iniciativa también propone elevar de ocho a doce el máximo de domingos consecutivos que podrían trabajarse mediante un pacto anual en determinadas actividades turísticas.
Además, busca ampliar de cinco a diez los días hábiles de descanso compensatorio que pueden acordarse por la realización de horas extraordinarias. Cada hora extra equivaldría a una hora y media de descanso y, de no utilizarse dentro del plazo establecido, tendría que ser pagada con el recargo correspondiente.
Desde el Gobierno argumentaron que una mayor flexibilidad permitiría adaptar las jornadas a las temporadas altas y bajas, evitar despidos cuando disminuye la actividad y favorecer la creación de empleos formales.
El turismo genera más de 682 mil puestos de trabajo y presenta una informalidad cercana al 32%, además de una rotación laboral estimada en 38%, según los antecedentes utilizados por el Ejecutivo para fundamentar la propuesta.
La iniciativa deberá ser discutida por el Congreso y sus modificaciones todavía no se encuentran vigentes. Durante su tramitación podrían incorporarse cambios, especialmente frente al debate que ha generado la ampliación de los ciclos y sus eventuales efectos sobre los tiempos de descanso de los trabajadores.
Fuente: latercera.com