Publicado por: Tiempo 21 | martes 16 de junio de 2026 | Publicado a las: 10:29
La seguridad de la frontera norte quedó nuevamente bajo escrutinio luego de que se detectara la construcción de un puente sobre una de las zanjas del denominado Plan Escudo Fronterizo en la comuna de Colchane, Región de Tarapacá.
La estructura, cuya instalación habría requerido maquinaria pesada y una logística considerable, permitió sortear una de las principales barreras físicas implementadas por el Gobierno del Presidente José Kast para dificultar el ingreso irregular de personas, el contrabando y otras actividades asociadas al crimen organizado en la frontera con Bolivia.
El hallazgo fue dado a conocer este lunes y generó preocupación debido a que la intervención afectó una infraestructura considerada estratégica dentro del plan de reforzamiento fronterizo impulsado desde marzo de este año.
Tras conocerse las imágenes del puente, el ministro de Seguridad, Martín Arrau, reconoció la vulneración y sostuvo que el episodio refleja la capacidad operativa de las organizaciones criminales que operan en la zona fronteriza.
Según explicó la autoridad, la construcción de una estructura de estas características no puede realizarse de manera improvisada, ya que requiere equipamiento especializado, transporte de materiales y coordinación para operar en sectores aislados del altiplano. “Esto demuestra los recursos y la capacidad logística que tienen algunas organizaciones para intentar burlar los controles del Estado”, señaló el secretario de Estado.
Pese a ello, Arrau afirmó que existe monitoreo permanente de las obras y que se adoptarán medidas para restablecer las condiciones de seguridad y evitar nuevas vulneraciones.
Las zanjas forman parte del Plan Escudo Fronterizo, iniciativa impulsada por el Ejecutivo para fortalecer el control territorial en pasos no habilitados del norte del país. Las obras contemplan excavaciones de aproximadamente tres metros de profundidad y ancho, diseñadas para impedir el tránsito de vehículos utilizados en actividades ilícitas.
En abril pasado, el propio ministro visitó Colchane para supervisar los avances del proyecto, destacando que estas barreras físicas buscaban dificultar la movilidad de automóviles y camiones vinculados al tráfico de personas, contrabando y otras redes delictuales.
La aparición del puente abre ahora interrogantes sobre la capacidad de adaptación de las organizaciones criminales frente a las nuevas medidas de control y sobre los desafíos que enfrenta el Estado para resguardar una de las zonas más complejas de la frontera chilena.