Publicado por: Claudio Nuñez | lunes 1 de junio de 2026 | Publicado a las: 18:52
El Presidente José Antonio Kast realizó su primera Cuenta Pública ante el Congreso Nacional, instancia en la que buscó instalar los principales ejes de su administración: orden, seguridad, empleo, crecimiento económico y modernización del Estado.
El discurso estuvo atravesado por una idea central: el país vive una emergencia. Bajo ese diagnóstico, el Mandatario defendió la necesidad de avanzar en medidas más duras contra el crimen organizado, fortalecer a las policías y ordenar las finanzas públicas.
Uno de los puntos más relevantes de la intervención fue el énfasis en seguridad pública. Kast anunció una “guerra total” contra el crimen organizado y comprometió respaldo político a Carabineros, la Policía de Investigaciones y Gendarmería en el cumplimiento de sus funciones.
En esa línea, el Presidente anunció iniciativas como el Registro de Vándalos e Incivilidades, medida que buscaría sancionar a quienes cometan delitos o conductas que afecten la convivencia, el patrimonio público o la seguridad de las personas.
El Mandatario también abordó la situación migratoria y reiteró la necesidad de reforzar el control fronterizo y avanzar en medidas como el denominado Plan Retorno, orientado a la salida de extranjeros que se encuentren en situación irregular.
En materia económica, Kast puso el foco en la necesidad de recuperar el crecimiento, generar empleo y ordenar las cuentas fiscales. Durante su discurso, insistió en que el país requiere austeridad, eficiencia y una reducción de estructuras estatales que, a juicio del Gobierno, duplican funciones o generan gasto innecesario.
Entre los anuncios institucionales, destacó la propuesta de fusionar el Ministerio del Interior con la Secretaría General de Gobierno, además de convocar a expertos para revisar el funcionamiento del aparato estatal.
El Presidente también defendió la necesidad de avanzar en una agenda económica que permita recuperar la inversión, mejorar la productividad y alcanzar mayores niveles de crecimiento en los próximos años.
Sin embargo, el mensaje presidencial también estuvo marcado por críticas desde distintos sectores, que apuntaron a la falta de datos concretos sobre los primeros meses de gestión y a un discurso más centrado en diagnósticos y anuncios futuros que en resultados verificables.
La primera Cuenta Pública de Kast se desarrolló en un momento complejo para La Moneda, luego de un temprano cambio de gabinete y en medio de una ciudadanía que exige resultados concretos en seguridad, economía y estabilidad social.
El Mandatario buscó proyectar conducción política y reforzar el sello de su gobierno, apelando a la idea de que el orden es condición necesaria para la libertad, la inversión y el desarrollo.
No obstante, varios de los anuncios deberán enfrentar tramitación legislativa, por lo que el Ejecutivo necesitará construir acuerdos en el Congreso para convertir su hoja de ruta en políticas efectivas.
De esta forma, la Cuenta Pública dejó instalada una señal clara: el Gobierno intentará ordenar su agenda en torno a seguridad, austeridad y crecimiento. El desafío será demostrar que ese relato de emergencia puede traducirse en resultados concretos para la ciudadanía.