Publicado por: Tiempo 21 | sábado 7 de febrero de 2026 | Publicado a las: 10:08
El nuevo presidente de Corparaucanía, Carlos Gutiérrez, asume su periodo 2026–2027 con un diagnóstico directo: La Araucanía es “extraordinaria” por sus potenciales, pero arrastra los índices de pobreza y desempleo más altos del país. En conversación con Tiempo21, Gutiérrez pone el foco en destrabar la “permisología” que —según afirma— mantiene detenidas inversiones y proyectos, y en fortalecer la educación técnico-profesional para conectar formación y empleo real.
En esta entrevista, el dirigente también aborda el rol del Parque Industrial y Tecnológico de Lautaro como polo de trabajo, la necesidad de coordinación con el Gobierno Regional y los municipios, y las urgencias de infraestructura que, a su juicio, pueden impulsar el turismo y la economía local, como la doble vía Freire–Villarrica–Pucón. Además, entrega su visión sobre la recuperación del centro de Temuco y el proyecto del Mercado Municipal, y plantea sus expectativas frente al próximo gobierno, con un llamado a que la región sea noticia por oportunidades, inversión y desarrollo.
—Como nuevo presidente de Corparaucanía, ¿cuáles son sus tres objetivos principales para 2026–2027 y qué metas medibles (empleo, inversión, proyectos levantados) se compromete a mostrar en un año?
Yo llegué a la Corporación por formar parte del directorio como vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción. Cada dos años se elige un presidente dentro del mismo directorio para conducir la corporación, y en esta oportunidad, en la renovación del directorio, se me eligió como presidente.
Yendo al tema: la región de La Araucanía es extraordinaria y hermosa, con muchos potenciales, pero tenemos los índices de pobreza más altos y los índices de desempleo más altos de Chile.
Si usted me pregunta por índices medibles en el primer año de gestión, el primero es desentrabar la permisología, que ha tenido parados nuevos proyectos y nuevas inversiones en la región. Ese sería el primer índice medible.
Segundo, el tema de educación. Nosotros, junto con “Araucanía Aprende”, hemos desarrollado múltiples actividades para sacar a los niños de la región de los bajos índices que tenemos. Con capacitación y mejor educación preescolar, escolar, y con los centros de formación técnica que tenemos en Angol y en Lautaro, podemos generar técnicos que vayan directo a trabajar en actividades propias que se han ido generando producto del cambio climático.
Pensamos aportar en el desarrollo de técnicos agrícolas y en innovaciones en agricultura desde el punto de vista de los huertos: avellano, arándano y otras frutas, que nos dan la posibilidad de tener mayores ingresos como región.
—¿Cuál es su visión de La Araucanía productiva en los próximos 4 años —qué sectores priorizaría (agroindustria, construcción, turismo, energías, innovación) y qué dos “cuellos de botella” cree que hoy frenan más el crecimiento?
Por mi trabajo tuve la oportunidad de preguntar en las seremías de Medio Ambiente cómo ha sido el acompañamiento a las empresas para salir adelante con proyectos que estaban entrabados, y me dijeron: “La verdad es que nosotros no hacemos acompañamiento; vamos viendo que cumplan sus metas”. Y la verdad es que en estos últimos tres años han sido mínimos los proyectos que se han aprobado.
Apunto justamente a eso: a que podamos desentrabar todo lo que es permisología y medioambiente para que nuevamente podamos tener jóvenes profesionales que estamos formando en las universidades y que, al momento de titularse, no encuentran cabida porque no hay nuevos emprendimientos ni nuevas inversiones.
Hay que generar nuevos emprendimientos para que esas personas no piensen que su formación profesional está destinada solamente a trabajar en una empresa o en un servicio público, sino también a despegar con iniciativas propias.
—Usted ha puesto énfasis en empleo y educación: ¿qué acciones concretas impulsará con empresas, liceos técnicos/CFT/universidades para mejorar empleabilidad y salarios, y cómo abordará la brecha entre formación y lo que realmente demandan las industrias?
Corparaucanía, su primer y real logro —después de los 26 años que lleva como entidad en la región— fue impulsar el Parque Industrial y Tecnológico de Lautaro. Ese parque significa 2.000 empleos directos que no solo van en beneficio de Lautaro, sino de muchas comunas de la región.
Y si nosotros logramos que el CFT Lautaro forme técnicos —como en su momento se formaron técnicos en madera—, y si logramos que los propietarios en las 420 hectáreas del parque industrial generen plantas, como la misma Canada House, que va a desarrollar 7.500 casas en un año, entonces debemos desarrollar carreras en la sintonía de las empresas instaladas.
No es solo el parque industrial: es todo el cordón industrial que se ha generado desde la salida norte de Cajón hasta la entrada norte de Lautaro, que es un polo de desarrollo.
Tenemos que hacer una sinergia: qué necesita la industria y qué podemos entregar como centro de formación técnico-profesional, para no crear técnicos “letrados” sin posibilidad de trabajar.
—Corparaucanía reúne actores diversos (público-privado, academia, gremios, organizaciones y también mundo indígena): ¿cómo va a ordenar esa “mesa” para que las decisiones no queden en diagnósticos, y qué mecanismo de coordinación estable propondrá con GORE y municipios para ejecutar proyectos?
El Gobierno Regional de La Araucanía quedó bastante resentido respecto de apoyar iniciativas, porque la verdad —y es de público conocimiento— es que no hubo muy buenos resultados en inversiones que se hicieron. Y el Gobierno Regional es un actor principal, así que tenemos que lograr que nos apoye en iniciativas.
El Gobierno Regional tiene seis hectáreas dentro del parque industrial: seis hectáreas que en 20 años no se han desarrollado, y tenemos tantos profesionales jóvenes que podrían desarrollar actividades dentro de ese espacio.
Podemos generar un centro de negocios dentro del mismo terreno del parque industrial para producir una sinergia entre todos los actores que llegan ahí a trabajar: unos producen, otros ven la parte contable, otros ven inteligencia artificial. Tenemos que lograr que todo ese polo de desarrollo se desarrolle dentro de ese terreno, que puede ser fuente de ingreso para técnicos y profesionales universitarios que se forman en la región.
—En el escenario actual de la región, ¿cuál es la urgencia número uno que hoy le quita el sueño (inversión detenida, permisología, infraestructura, seguridad, déficit de capital humano) y qué medida concreta cree que puede mover la aguja en el corto plazo sin esperar reformas largas?
Yo creo que es un compromiso de las futuras nuevas autoridades, y es de conocimiento público, que van a mejorar la seguridad y la tranquilidad no solo en el país, sino en la región de La Araucanía.
Y le va a sorprender este dato: somos la tercera región más visitada de Chile después de Torres del Paine y San Pedro de Atacama. Esa información es súper relevante, porque tenemos que generar una matriz productiva en infraestructura pública.
Es muy necesaria la segunda pista en la ruta Freire–Villarrica–Pucón, y toda la ruta Interlagos: partiendo por el cordón Inspector Fernández, subiendo a Termas de Tolhuaca, bajando por Curacautín hasta llegar a la zona lacustre. Son inversiones que todavía están postergadas y que tenemos que desarrollar.
Si logramos impulsar eso, vamos a mejorar la condición de vida de los habitantes de ese sector, que no tendrán que bajar a buscar desarrollo a la ciudad, porque ya tenemos centros turísticos: hay que llegar con mejor infraestructura de caminos y, por supuesto, van a mejorar sus ingresos.
—Justamente estábamos tocando el tema del de la doble vía Freire-Villarrica. ¿Usted está de acuerdo con lo que señaló el gobernador de que apoya este proyecto con peaje?
Chile es un país que necesita inversión privada, sobre todo para desarrollar vías de infraestructura. La provincia de Malleco, que ha tenido tantos problemas y siempre dice que es el patio trasero de la región, desarrolló su autopista Angol–Collipulli–Los Ángeles y ha sido un tremendo polo de desarrollo, y es con peaje.
Yo apoyo lo que dice nuestro gobernador: tenemos que mejorar. Y si eso significa colocar pórticos de menor distancia entre uno y otro para no afectar a las personas que viven dentro del territorio, entonces hay que evaluarlo bien.
Si usted tiene un terreno a 2 o 3 km de un pórtico, o una propiedad agrícola, o tiene que visitar a un familiar, al tener pórticos más cercanos vamos a poder generar entradas sin que necesariamente los habitantes del sector tengan que desembolsar un peaje cada vez.
—Sobre el mismo tema de proyectos e inversión, el alcalde de Temuco y el Gobernador anunciaron que el proyecto del Mercado Municipal se iba a retomar dada la alta inversión (39 mil millones de pesos) ¿Qué le parece?
Me parece muy bien. Yo soy lautarino de toda la vida, pero estudié en la Universidad de La Frontera y me titulé ahí. Si usted ve el centro de Temuco, está opaco, sin movimiento.
Creo que tenemos que darle nueva vida al centro. Cuando se habla del eje Prat desde el Cerro Ñielol hasta la Isla Cautín es imprescindible, y a eso hay que sumarle la Calle Bulnes.
Cuando se quemó nuestro principal mercado, hubo un deterioro total del centro de Temuco. Ahora, por circunstancias de la vida, se va a abrir por unos meses —tal vez hasta 2028— la calle Bulnes para uso automovilístico. Entonces tenemos que recuperar el centro: hay infraestructura educacional abandonada, se va a construir una nueva biblioteca por Calle Prat, y hay que darle dinamismo.
Creo que esta conjunción entre el Gobierno Regional y el alcalde de Temuco, Roberto Neira, ha sido muy buena para poder terminar el Mercado Municipal.
—¿Qué expectativas tiene del gobierno del presidente electo José Antonio Kast para La Araucanía en materias de empleo, inversión y desarrollo productivo, y cuál sería su mensaje/solicitud concreta —en 2 o 3 puntos— para que ese gobierno se traduzca en resultados regionales y no solo en anuncios?
Lo que yo me atrevería a decir a las nuevas autoridades es que no seamos noticia por acontecimientos tristes. Somos el primer granero de Chile: producimos el 50% del trigo que se necesita para el consumo nacional. En La Araucanía hay buenas oportunidades: que inviertan, que nos ayuden a tener tranquilidad, que crean en la gente de La Araucanía.
La inversión llegó 70 años después que al resto de las regiones, así que nos merecemos un trato especial. Y por todos estos años de retraso del Estado en invertir en La Araucanía, ¿por qué no podríamos tener un tratamiento especial también en materia de impuestos?
Y también decirle que en esta administración, el presidente actual, Gabriel Boric, no vino ninguna vez a este evento importante que hace Corparaucanía, que es ENELA. Le haría una invitación al futuro presidente Kast, que asume en marzo, a que venga a La Araucanía: necesitamos inversión, y esa inversión va a ser retribuida en tranquilidad para los habitantes de nuestra querida región.