Publicado por: Tiempo 21 | lunes 26 de enero de 2026 | Publicado a las: 18:51
El debate por el origen de los incendios forestales en el sur del país sumó un nuevo capítulo luego de que el diputado republicano Stephan Schubert emplazara al gobernador de La Araucanía, René Saffirio, a “entregar pruebas” por sus dichos sobre la eventual existencia de intereses económicos detrás de los siniestros.
La controversia se originó tras una entrevista que Saffirio concedió a T13 en Vivo, donde aseguró que “hay intereses económicos” en el origen de los incendios que afectan a las regiones de Ñuble, Biobío y La Araucanía, una afirmación que generó incomodidad en sectores políticos que han preferido mantener el fenómeno acotado al concepto genérico de “intencionalidad”.
Schubert calificó como “bastante serias” las palabras del gobernador y lo llamó a transparentar el origen de su información. “Sería bueno que señale de dónde saca la información que hoy día devela, y explique bien qué quiere decir cuando se refiere a que ‘hay intereses económicos en el origen de los incendios’”, sostuvo el parlamentario.
Sin embargo, en un giro que no pasó inadvertido, el propio diputado terminó reconociendo que “los expertos llevan años señalando que los incendios se deben en un altísimo porcentaje a intencionalidad”, reforzando precisamente la línea argumental que Saffirio buscaba instalar: que detrás de los focos no solo hay descuidos humanos, sino motivaciones deliberadas que merecen una investigación más profunda.
Lejos de desmentir la tesis de fondo, Schubert optó por centrar su crítica en el concepto de “intereses económicos”, señalando que estos “son los que mueven la región de La Araucanía” y los que permiten “salir de la pobreza”. A partir de ello, exigió una explicación pública al gobernador por lo que calificó como declaraciones “desafortunadas”.
El contraste entre ambas posturas dejó en evidencia dos miradas distintas frente al mismo problema: mientras Saffirio apuntó a abrir un debate incómodo sobre responsabilidades estructurales y eventuales beneficiarios indirectos de los incendios, Schubert optó por una defensa abstracta del concepto de inversión, sin entrar al fondo de la acusación.
Por ahora, el gobernador no ha retrocedido en sus dichos, y su planteamiento ha encontrado eco en sectores productivos y sociales que desde hace años vienen advirtiendo que la intencionalidad reiterada de los incendios no puede seguir tratándose como un fenómeno aislado ni meramente delictual, sino como un problema con múltiples capas de responsabilidad.