Publicado por: Tiempo 21 | jueves 22 de enero de 2026 | Publicado a las: 14:56
El diputado independiente por La Araucanía, Stephan Schubert, arremetió contra lo que calificó de canutofobia en el debate político nacional, luego de las fuertes críticas dirigidas a la futura ministra de la Mujer y Equidad de Género por su confesión religiosa y posturas conservadoras.
Schubert señaló que “los paladines de la tolerancia han demostrado ser tremendamente ‘canutofóbicos’. Este concepto se ha, lamentablemente, tenido que acuñar precisamente porque hay personas que dicen ser muy tolerantes, pero que están en una discusión sin precedentes”. Agregó que “a una persona la discriminan, de antemano señalan que no es capaz de algo solo por su fe”.
El término canutofobia ha sido utilizado recientemente en la discusión pública cuando se acusó a sectores del oficialismo de cuestionar a Judith Marín —designada por José Antonio Kast para liderar el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género— no por su gestión o propuestas, sino por su identidad religiosa evangélica. Ese uso fue destacado tras declaraciones de parlamentarios que calificaron de discriminatorio exigir credenciales a una ministra por pertenecer a la religión evangélica.
Schubert interpeló el doble estándar en la discusión, cuestionando el “¿por qué respecto de otros ministros no se habla cuál es su confesión religiosa? ¿Por qué ahora se habla al respecto de una persona que aún no asume en el cargo ya señalando qué es lo que va a hacer?”, sostuvo, en referencia a las críticas que situaron su fe como elemento central del debate.
En ese sentido, el legislador defendió la legitimidad de la fe como parte de la identidad personal y profesional de una autoridad. “Quiero recordar que el cristianismo es very protector de la mujer, y precisamente que una mujer cristiana esté velando por el respeto a los derechos de las mujeres es algo fundamental y esperamos el resultado que esto va a tener”, sentenció, sin antes advertir que la discusión “no tiene precedentes” y que lo relevante era visibilizar cómo algunos que se consideran tolerantes terminan, a su juicio, discriminando abiertamente en la discusión política.
El término “canutofobia” se utiliza en el debate público chileno para describir una forma de discriminación social y cultural hacia personas evangélicas, especialmente pentecostales. Proviene del uso histórico —muchas veces despectivo— de la palabra “canuto” para referirse a creyentes de sectores populares, y ha sido recogido en estudios sociológicos y antropológicos como una expresión de prejuicio religioso y estigmatización cultural.
El debate sobre la canutofobia surge en medio de cuestionamientos desde la oposición y algunos sectores del oficialismo que han definido a Marín como una figura con posturas conservadoras en temas como el aborto y los derechos reproductivos, lo que reavivó tensiones sobre el rol y enfoque del Ministerio en políticas de género.
En ese contexto, Schubert sostiene que las críticas basadas en la fe de una futura autoridad no solo exceden la discusión política legítima, sino que instalan un trato desigual que vulnera el principio de no discriminación consagrado en la ley chilena y en los estándares democráticos.
Judith Marín, de 30 años, es la futura ministra de la Mujer y Equidad de Género designada por el Presidente electo José Antonio Kast. Militante del Partido Social Cristiano y activa en comunidades evangélicas, se ha caracterizado por posturas conservadoras en temas como el aborto y la agenda de género, lo que ha generado tanto apoyos como críticas en su nombramiento.