Publicado por: Tiempo21 | viernes 5 de diciembre de 2025 | Publicado a las: 10:08
La iniciativa, calificada como un «acto de justicia» por la senadora Carmen Gloria Aravena, avanza a su tercer trámite legislativo consagrando el cuidado como el cuarto pilar de la protección social en Chile.
En un paso decisivo para la política social del país, el Senado despachó a su tercer trámite legislativo el Proyecto de Ley de Cuidadoras, una iniciativa que busca transformar radicalmente la forma en que el Estado y la sociedad valoran el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado.
La normativa marca un hito al establecer, por primera vez, el cuidado como un derecho social, elevándolo al rango de «cuarto pilar» del sistema de protección social chileno, sumándose a la salud, la educación y la previsión.
La senadora por La Araucanía e integrante de la Comisión de Familia, Carmen Gloria Aravena, fue enfática en dimensionar el impacto real de esta labor. Citando estimaciones del Banco Central, la legisladora subrayó que el trabajo de cuidados no remunerado equivale al 20% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
Lo más decidor es la brecha de género: el 80% de estas tareas son realizadas por mujeres.
Senadora Carmen Gloria Aravena: “Cuando hablamos de que el cuidado casi siempre tiene rostro de mujer, en realidad hablamos de que siempre lo tiene. Son cifras contundentes que muestran que sin las mujeres, Chile simplemente no funciona”.
Aravena destacó que la aprobación del proyecto es un «acto de justicia» para miles de mujeres que han postergado sus proyectos de vida por sostener a sus familias y, en consecuencia, al país.
El proyecto no es solo declarativo; establece mecanismos concretos de corresponsabilidad social. Entre sus puntos clave, faculta al Estado para medir el tiempo destinado al trabajo no remunerado —sacándolo de la invisibilidad estadística— y ordena la creación de planes locales.
La nueva ley consagra el derecho a cuidar, a ser cuidado y al autocuidado, distribuyendo la carga que hoy recae casi exclusivamente en las familias, hacia un modelo compartido con el Estado, las comunidades y el sector privado.