Publicado por: Tiempo21 | jueves 6 de noviembre de 2025 | Publicado a las: 13:31
Washington.– La demócrata Abigail Spanberger, exagente encubierta de la CIA, hizo historia al convertirse en la primera mujer gobernadora de Virginia, tras derrotar al bloque republicano y poner fin a cuatro años de gobierno conservador en uno de los estados más disputados de Estados Unidos.
El triunfo de Spanberger representa una derrota simbólica para Donald Trump, quien había recuperado la presidencia hace ocho meses y mantenía fuerte influencia en el electorado del sur del país.
“Virginia eligió el pragmatismo sobre el partidismo”, declaró Spanberger al celebrar su victoria la noche del martes.
La victoria de la excongresista marca el retorno de los demócratas al poder en Virginia, después del mandato del republicano Glenn Youngkin. Analistas políticos destacan que su triunfo refleja una fuga de votantes moderados que se han distanciado de la administración Trump, debilitando su control en el país.
Este resultado también fortalece al ala centrista del Partido Demócrata, que busca recuperar terreno en los llamados “estados púrpura”, donde ningún partido tiene hegemonía.
Nacida en Red Bank, Nueva Jersey, en 1979, pero criada en Richmond, Virginia, Spanberger desarrolló desde pequeña una curiosidad por los idiomas —aprendió español por cuenta propia— y una vocación de servicio público.
Tras graduarse en Literatura Francesa en la Universidad de Virginia y obtener un MBA en Purdue, ingresó en 2006 a la Agencia Central de Inteligencia (CIA), donde trabajó ocho años como agente encubierta en misiones de seguridad nacional.
“Mi labor era entender qué información necesitaba el gobierno para prevenir un ataque terrorista”, contó alguna vez sobre su experiencia en la agencia.
Durante ese periodo, ni siquiera sus familiares sabían de su trabajo secreto. En 2014 dejó la CIA para volver a su estado natal y, años después, decidió incursionar en política.
En 2018, Spanberger se presentó como candidata demócrata al Congreso, logrando derrotar al republicano Dave Brat. En la Cámara de Representantes, integró el llamado “Escuadrón Moderado”, junto a Elissa Slotkin y Mikie Sherrill, promoviendo políticas de consenso frente a las posturas más progresistas de su partido.
Rechazó medidas consideradas extremas por algunos sectores, como el Plan de Acción Climática, y no dudó en votar en contra de la reelección de Nancy Pelosi como presidenta de la Cámara. También fue una de las voces más críticas del exmandatario Joe Biden, acusándolo de haberse alejado del centro político.
“Soy demócrata, pero no creo que sea el único partido con buenas ideas”, sostuvo en una entrevista al Richmond Times-Dispatch.
Su moderación resultó clave para ganar la gobernación. Con un discurso enfocado en el costo de vida, el empleo público y la estabilidad económica, Spanberger atrajo a independientes y votantes republicanos desencantados.
Durante su campaña prometió ser “una gobernadora que defienda a los trabajadores federales”, en un estado donde más de 300 mil empleados dependen del gobierno nacional.
La candidata republicana Winsome Earle-Sears, actual vicegobernadora, fue vinculada constantemente con Trump, lo que, según analistas, terminó afectando su desempeño en los condados suburbanos.
Con su victoria, Spanberger no solo rompe una barrera de género, sino que también redefine el rumbo del Partido Demócrata en el corazón político del sur de EE.UU.